Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:

"Fantástico" se acaba

Los telespectadores que forman parte de ese 50% de la población que tiene acceso al segundo canal pueden ver en la sobremesa de los domingos una serie de documentales adquiridos a televisiones extranjeras que constituyen una digna alternativa al espacio de José María Iñigo Fantástico 80, colaborador «millonario» (medio millón de pesetas, aproximadamente, al mes) de Televisión Española, que explota, junto a Joe Rígoli, el mismo negocio de la televisión estatal por salas de fiestas y otros escenarios de la geografía española. Los datos del último panel de aceptación de programas sitúan a Fantástico en el cuarto peor puesto de todos los programas, inmediatamente detrás de Mirador de los deportes (el último), La batalla de los planetas y Revista de prensa.

Aun así, en el último número de Tele-Radio, deficitaria publicación oficial, se puede leer que José María Iñigo prepara ya un nuevo programa para la próxima temporada, con las mismas ideas de siempre, como también lo prepara José Antonio Plaza, otro colaborador «millonario» de Televisión Española, pero fijo de RNE, fracasado, como Iñigo, en sus últimos intentos: 25 imágenes por segundo y Ding-Dong, por ejemplo. Los directivos, sin embargo, renuevan su confianza y sus contratos a estos personajes que demuestran ser incapaces de ofrecer, año tras año, un producto que, al menos, sea mediocre.

Por eso, los documentales del segundo canal son un gratificante refresco contra los contagiosos sudores de Iñigo. Mañana, después de la serie francesa de Pathé, se inicia La jungla de coral, producción norteamericana en ocho capítulos de una hora, presentados por el actor Leonard Nimoy, que quizá abuse del comentario literario, y que dirigen Ben Cropp y su esposa, Eva, aventureros y especialistas en fotografía submarina. Las fotografías de Ben Cropp han sido publicadas en revistas y periódicos de todo el mundo, desde The New York Times al National Geographic. Realizó filmaciones para Jacques Cousteau, y esta serie fue: rodada en la costa nordeste de Australia. El primero de los episodios se titula Tiburones: el terror y la verdad; Ben Cropp está considerado como uno de los mejores cazadores de tiburones. Los restantes capítulos estarán dedicados a las serpientes marinas, los pantanos de Mangrove, los arrecifes, los delfines, y la búsqueda de embarcaciones hundidas.

El documental comenzará a emitirse mañana a las 15.32, y, quizá por un despiste de los directivos o por otra demostración de mala voluntad, el documental coincide parcialmente con la reposición de la primera cadena El hombre y la tierra, dedicado en esta ocasión al ciervo. También es cierto que los horarios de sobremesa no parecen los más adecuados para documentales zoológicos. Son tantos los errores en la ordenación de los programas, que bien puede pensarse en incompetencia del actual equipo. Mañana, domingo, por ejemplo, a continuación de un programa que se titula La música, se emitirá otro titulado La música en el tiempo, espacio que se estrena con el monográfico dedicado a los trovadores, grabado en el monasterio de Santa Clara (Tordesillas); el grupo Pro Música Antiqva de Madrid interpretará composiciones del siglo XIII.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de agosto de 1980