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Muerto en accidente en una de las "montañas rusas" del Parque de Atracciones

Edwin Danilo Morales Alvarez, un cubano de veinticuatro años de edad, murió en el acto a consecuencia del accidente que sufrió el domingo pasado en la montaña rusa Jet Star del Parque de Atracciones. Según los testigos, el hecho se produjo por imprudencia de la víctima, que se puso de pie en el compartimento que ocupaba, contraviniendo carteles de peligro y las advertencias de los empleados de la máquina.

Poco después de las seis de la tarde del domingo, Edwin Danilo llegó al Jet Star, la montaña rusa que los clientes del Parque de Atracciones conocen como «la nueva», aunque está en servicio desde hace unos nueve años. Le acompañaban tres compatriotas. Subió a uno de los coches de cuatro compartimentos con uno de sus amigos. Las otras dos plazas fueron ocupadas por dos personas a las que el grupo no conocía.Según Cecilio Caparrini, director general del Parque de Atracciones, «hemos podido reconstruir el accidente con detalle gracias a los testimonios de uno de los compañeros de la víctima, así como de sus acompañantes en el coche y los que ocupaban el que les seguía, de unos siete testigos, en suma. El domingo estaba siendo un día medio en cuanto a concurrencia».

«La montaña rusa Jet Star, dice el director general del Parque, «tiene una primera subida en el comienzo del viaje. Ese tramo desemboca en una bajada de máxima pendiente: al final de ella los coches llegan a ponerse casi al nivel del suelo y seguidamente entran en una curva». Antes del comienzo del viaje, y según varios testigos, Edwin Danilo permanecía de pie en el vehículo. «Tanto es así, que uno de los empleados tuvo que llamarle la atención para que se sentase.» La disposición de los asientos de los coches obliga a los usuarios a que se acuesten sobre los respaldos, de manera que cada coche ofrece el aspecto de una zapatilla o babucha metálica con un contrafuerte posterior; tal vez, esto acrecienta aún más el efecto de la caída.

El coche que ocupaba Edwin Danilo llegó al principio de la rampa descendente. «Todas las versiones coinciden en una afirmación: se puso de pie. El coche ganó velocidad, descendió hasta el final de la rampa y, en la curva siguiente, la víctima salió despedida hacia el exterior de la curva. Creemos que se golpeó de cabeza contra uno de los hierros de la estructura.»

Todos los indicios apoyan la tesis de que Edwin Danilo murió en el acto. «Nuestro médico tardó menos de un minuto en llegar hasta la montaña rusa, y aprecio que el accidentado ya era cadáver. Sólo podemos añadir que en los casi once años de vida del Parque hemos recibido unos treinta millones de visitantes, y nunca nos habla sucedido nada similar. El juez que se encargó del caso ni siquiera dictó el cierre de esa instalación».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de abril de 1980

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