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32º Congreso de UGT

Nicolás Redondo apoya a José María Zufiaúr

La secretaría de relaciones políticas y sindicales, de la que era titular hasta este congreso de la UGT, José María Zufiaúr, resultaba la más cuestionada a la hora de cerrar esta edición, por las distintas fuerzas que dentro de la central trataban de elaborar la propuesta de nueva ejecutiva, que hoy deberá ser sometida al pleno.La permanencia o no de José María Zufiaúr como cabeza de lista de la corriente enfrentada, a la que capitanea Manuel Garnacho -definitivamente excluido de la nueva dirección del sindicato- centraba anoche un duro enfrentamiento, al que, al parecer, Nicolás Redondo asistía sin inclinarse claramente a favor de una u otra tendencia.

La lista que circulaba por los pasillos del congreso en la noche de ayer la encabezaba Nicolás Redondo como secretario general. Para el resto de las secretarías, los nombres que se barajaban eran los siguientes: administración, Paulino Barrabés; prensa, Manuel Chaves; propaganda, Miguel Angel Ordéñez; emigración, Jesús Mancho; documentación, Femando Méndez; relaciones exteriores, Manuel Simón; acción reivindicativa, José Luis Corcuera; organización, Antón Saracíbar , y formación, Vicente Antón. Juan Mazarrasa y Jerónimo Saavedra ocuparían dos vocalías de nueva creación adjuntas a las federaciones y la secretaría general, respectivamente.

Según pudo saber EL PAIS, Nicolás Redondo había prestado todo su apoyo a José María Zufiaúr para que permanezca en la ejecutiva. No obstante, la persistencia del ex dirigente de la USO (Unión Sindical Obrera) para arrastrar con él a otros miembros de la anterior ejecutiva identificados con su línea, podía constituir el más serio inconveniente para que la lista que definitivamente sea sometida al plenario cuente con la inclusión de José María Zufiaúr.

El propio Nicolás Redondo aseguré a EL PAIS en los pasillos del congreso que Zufiaúr cuenta con su apoyo e incluso aseguré que su exclusión sería muy grave para la central socialista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de abril de 1980