Enfrentamientos entre manifestantes y policías en el centro de Madrid

El centro de Madrid fue escenario ayer tarde de incidentes entre la Policía Nacional y numerosos grupos de jóvenes, en su mayoría militantes de partidos extraparlamentarios, que se manifestaron en Fuencarral, glorieta de Bilbao, Cuatro Caminos y San Bernardo, en una serie consecutiva de saltos, pidiendo la ilegalización de Fuerza Nueva y la dimisión del gobernador civil. Noticias de última hora indican que hubo dos detenidos, José Luis Crespo y Carlos García Fernández, así como que el Gobierno Civil ha impuesto multas de 250.000 pesetas a Javier Echenagusia (PTE), José Luis Pérez (LCR), Gabriel Flores (MC) y Justino Calles (SU).

A las seis de la tarde, una hora antes del inicio de la manifestación, una comisión de representantes de los partidos convocantes se entrevistó con el gobernador civil, para intentar en el último momento que el señor Rosón autorizara el acto. El gobernador les acusó de irresponsabilidad por la convocatoria y les culpó de antemano de los incidentes que pudieran ocurrir. La entrevista apenas duró diez minutos y alcanzó bastante dureza en algunos momentos. Según informes del Gobierno Civil, éste ha iniciado ya los trámites judiciales pertinentes contra los miembros más destacados de los partidos en cuestión. Al contrario, estos responsabilizan al Gobierno Civil por su ineficacia ante las agresiones de la extrema derecha.Aunque la convocatoria estaba fijada a las siete de la tarde en la glorieta de Bilbao, un grupo de unos cien militantes de PTE, MC, LCR, JGR y SU se concentraron algo más arriba, en Fuencarral, esquina a la calle de Sandoval, para iniciar los actos de protesta. En este primer grupo figuraban algunos de los dirigentes y representantes de los partidos, entre ellos Jaime Pastor, de la LCR, y Pina López Gay, secretaria general de la Joven Guardia Roja.

Cuando habían recorrido unos cien metros en dirección a Quevedo, dieron la vuelta y se dirigieron hacia la glorieta de Bilbao, que en todo momento estuvo fuertemente vigilada. Un destacamento de la policía les cortó el camino pocos metros antes de la glorieta y, ante la resistencia de los convocantes a disolverse, comenzaron las cargas y los lanzamientos de botes de humo. Un fotógrafo de la agencia Cover, Antonio Suárez, recibió un golpe en el cuello y cayó al suelo, aunque no resultó lesionado de consideración.

Durante los minutos siguientes a los primeros enfrentamientos hubo una tensión palpable en la glorieta. A las siete y cuarto de la tarde, uno de los manifestantes reconoció a un grupo de cuatro jóvenes pertencientes a la ultraderecha, y les persiguieron Fuencarral abajo, hacia José Antonio, sin llegar a alcanzarles.

Mientras tanto, uno de los manifestantes arrojó un cóctel molotov a un coche de la policía, cuando este cruzaba por Bilbao. La dotación del coche abandonó el vehículo, que tampoco llegó a sufrir grandes daños. Pero después llegó a la glorieta un grupo de quince o veinte jóvenes, presumiblemente de la ultraderecha, armados de cadenas y cascos, que dispersaron a los grupos de curiosos por la fuerza. Paralelamente, otro grupo de manifestantes cortó el tráfico por Cuatro Caminos, y otro más ocupó durante algunos minutos la plaza del Dos de Mayo.

Los manifestantes vieron que la glorieta de Bilbao estaba tormada por la policía y siguieron la consigna preparada para esta eventualidad. El segundo salto, el más importante, ya que reunió a cerca, de quinientas personas, se dio ante el Ministerio de Justicia, en San Bernardo. Cortaron el tráfico en dirección a la Gran Vía y fueron dispersados cuando llegaban al cruce. Poco antes hubo enfrentamientos parecidos en las inmediaciones de la plaza de España, lugar donde se cree que un joven fue detenido. Los incidentes se trasladaron así a la zona de Callao y a la plaza de Santo Domingo, que durante unos quince minutos fue el nuevo escenario de los enfrentamientos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 29 de enero de 1980.

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