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Entrevista:

"Lamento el recibimiento dado en España a Yasser Arafat"

Shimon Peres, dirigente del Partido Laborista israelí, es uno de los políticos judíos con más ascendiente entre la clase política de su país. Nacido en Polonia, en 1923, cambió su apellido inicial, Persky, por Peres, que en hebreo puede significar, a la vez, «águila» y «pedazo de pan». Ex ministro de Defensa, primer ministro interino y líder del principal partido de oposición en su país, prefiere la primera acepción de su nuevo apellido.

Pregunta. ¿Podría caracterizar la crisis económica y política que vive Israel y dar su opinión sobre la reciente salida del ministro de Asuntos Exteriores Moshe Dayan del Gabinete de Menahem Begin?Respuesta. Israel tiene problemas económicos, un alto porcentaje de inflación y un gran déficit en su balanza de pagos. Sin embargo, pienso que podemos luchar y conseguir buenos resultados con esfuerzos que estén a nuestro alcance. Básicamente puedo decir que la economía de nuestro país es fuerte. En cuanto a la dimisión del ministro de Exteriores, creo que Dayan realizó perfectamente su labor, pero llegó al límite de sus posibilidades, y así se encontró en contradicción con la política seguida por Begin.

P. A su juicio, ¿a qué factores obedece la crisis israelí?

R. Los aspectos sociales y económicos son los principales determinantes de la crisis. Actualmente, parece que los problemas de la política exterior se originan en el interior y los interiores se generan fuera. Esto también es verdad para España.

P. El tema de los asentamientos constituye uno de los principales puntos de fricción política en su país. ¿Cuáles son los planteamientos laboristas ante esta cuestión?

R. Mi partido piensa que hay que seguir el veredicto de la Corte Suprema sobre la evacuación de los asentamientos. Antes de este fallo, pienso que no fue político hacer los asentamientos que se hicieron, sobre todo en áreas densamente pobladas por árabes. No se les puede imponer, no queremos que estén gobernados por nosotros. En este caso pienso que las consideraciones morales son más importantes que las consideraciones políticas.

P. Si la situación se deteriorara extremadamente en Israel, ¿estaría dispuesto a formar un Gobierno de salvación nacional con sus rivales políticos?

R. En las próximas elecciones mi partido obtendrá la mayoría.

P. ¿No teme un avance de la extrema derecha en su país?

R. No. En países libres, la gente se decepciona rápidamente con la extrema derecha. Creo en la inteligencia de los pueblos y no en la de algunos líderes.

P. En el caso de que la crisis alcanzara perspectivas dramáticas, ¿en qué banda política exterior se mostraría más flexible?

R. Iría con Hussein, de Jordania, porque lo considero un hombre responsable, pese a alguna declaraciones. Considero que un grupo formado por jordanos egipcios, israelíes y palestinos residentes en la orilla occidental del Jordán es un buen grupo con el que poder negociar.

P. ¿Cree usted irreversible el reconocimiento de la OLP por parte de la mayoría de los estados?

R. No estamos impresionados por este hecho. Consideramos que las negociaciones deben establecerse con el reino jordano. Si se dice sí a Jordania, hay que decir no a la OLP, y, si se dice sí a la OLP, hay que decir no a Jordania. Como soy socialista, y no monárquico, prefiero un rey a un dictador, porque el rey tiene maneras más adecuadas. Esto se puede aplicar también a España.

P. ¿Cómo explica que un socialista como Bruno Kreisky y otros sectores de la Internacional Socialista hayan encabezado un proceso de acercamiento a la OLP?

R. Kreisky pidió esgrimir su derecho a estar informado sobre la OLP. Dijo claramente que antes de negociar con la OLP, esta organización tiene que cambiar la Carta Nacional Palestina, que niega la existencia del Estado de Israel y habla del terrorismo.

P. Si la OLP cambia su Carta, ¿cambiará Shimon Peres su actitud ante el problema?

R. Si el tigre se transforma en gato, lo reconoceré como tal gato. Pero esto sucede muy pocas veces en la historia. Cuando uno abraza a un tigre, ello no significa que éste se vaya a convertir en gato.

P. ¿Qué explicación da usted al recibimiento dado por España al líder de la OLP, Yasser Arafat?

R. Lamento mucho la forma en que fue recibido. España no va a conseguir nada por ello, y tampoco los países del mundo árabe. No tengo costumbre de ser demasiado sabio con los errores ajenos. Para nosotros, aquello nos causó una decepción profunda.

P. ¿Por qué causas cree usted que España no reconoce a Israel?

R. No estoy dispuesto a explicar por qué. Creo que éste ha sido el único error que España ha cometido durante esta etapa de transición. Para mí, hubo dos Españas: la de la esperanza y la del cálculo. Creo que la España de la esperanza triunfará ante la España especulativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de noviembre de 1979

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