Tony Isbert,
actor español descendiente de toda una familia de profesionales en la escena, tendrá que pasar cinco años en prisión; y, además, en una prisión extranjera. Antonio Isbert, que tiene treinta años de edad, fue detenido en mayo de 1978, en el aeropuerto de Heathrow, de Londres, cuando intentaba introducir ilegalmente en Gran Bretaña cocaína por valor de 360.000 dólares (más de veintitrés millones de pesetas), escondida en el fondo de una maleta. En la vista del juicio, finalizado el viernes en Reading, localidad británica que tiene una prisión que hizo célebre Oscar Wilde cuando estuvo en ella, acusado de homosexualidad, se ha establecido que Isbert actuó como correo al servicio de una organización de traficantes encabezada por el súbdito italiano Ricardo Graneri, de 38 años, hijo de un conocido industrial milanés. Ricardo Graneri, que suministraba la droga en los círculos de jet-society de Londres y en la Costa Azul, ha sido condenado a ocho años de prisión.El actor español tal vez tenga que cumplir condena en la citada prisión que Oscar Wilde cantó en su Balada de Reading, describiendo la amargura cotidiana de la prisión desde la celda 6.3.3., y la luz del cielo que veían por última vez los condenados a muerte en el espacio que dejan libres los tejados de la prisión.


























































