Ir al contenido
_
_
_
_
gente

Los parados

no han puesto en marcha aún una mitología propia, aunque ya proliferan los chistes que hacen honor a su existencia. Francisco Carlos Lemos es un conocido parado brasileño que duerme en los bancos públicos de Sao Paulo cuando no tiene otra habitación más espectacular a mano. El otro día la encontró, pero fue importunado por los bomberos en su insólito sueño. Francisco, de veintidós años de edad, había escogido el arco de un semáforo, situado a diez metros de altura, en una céntrica avenida de la citada ciudad. El vagabundo, una vez en tierra, no supo explicar a los bomberos cómo efectuó tan impresionante escalada ni de qué modo mantuvo el equilibrio.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_