La compañía británica Rolls-Royce,
que fabrica automóviles, turbinas de gas y motores de aviación, amenazó ayer con el despido de 30.000 trabajadores, si éstos no se reincorporan la próxima semana a sus puestos de trabajo. Según la empresa, las huelgas han reducido la producción en un 30%, y en los dos últimos días, a la mitad de lo habitual.


























































