Cien niños hijos de combatientes saharauis, de vacaciones en España

Cien niños saharauis, de edades comprendidas entre seis y catorce años, llegaron esta madrugada a Madrid en un vuelo charter desde Argel para pasar 35 días de vacaciones en España. Algunos de los 71 niños y 29 niñas recorrieron de noche más de dos mil kilómetros a través del desierto sahariano, sobre el que en estos días se abate una ola de calor con temperaturas de hasta cincuenta grados centígrados a la sombra. Los días los han pasado tumbados en la arena, para ahorrar energías. Los niños proceden de distintas dairas -distritos- del Sahara y su llegada a España obedece a una iniciativa del Partido Comunista de España, secundada por personas, algunas entidades y sufragada por colectas públicas en fábricas y barriadas de nuestro país. En sus ojos se apreciaban huellas de cansancio y algo de aturdimiento ante los flashes. Informa Rafael Fraguas.

Varios miles de personas, una cuarta parte de niños, acudieron ayer al aeropuerto de Barajas a recibir a los niños saharauis, con numerosas banderitas españolas, del Frente Polisario y del PCE.Los niños, que permanecerán alojados en una ciudad escolar de la carretera de Colmenar, hasta el próximo día 4 de septiembre, son en su mayoría hijos de combatientes del Frente Polisario y partirán ese día en tres grupos a albergues enclavados en Arenys de Mar, en Cataluña; a Piles, en Valencia, y a El Chaparral, en Málaga.

La organización del viaje ha sido efectuada por el PCE, cuyos responsables destacaron el carácter popular de la iniciativa y su inserción en el Año Internacional del Niño. Los cien niños contarán con los servicios de un equipo de psicólogos y educadores cuyo objetivo primordial -nos dice Marcos Ana, de la secretaría de relaciones internacionales del PCE- consistirá en amortiguar el impacto que puede producirles el contraste enorme entre las arenas del desierto de las que vienen y los paisajes que van a visitar en España.

Trece ayuntamientos, de Badalona, Córdoba, Sueca, Marbella, Quirós, en Asturias y San Fernando de Henares, entre otros, han financiado cada uno el viaje de un niño. Una central lechera malagueña se ha comprometido a proveer a los niños de leche durante su visita a nuestro país.

Para Ahmed Bujari, representante en España del Frente Polisario y que acudió a Barajas visiblemente emocionado, el viaje de los cien niños saharauis constituye la oportunidad de que los responsables de la política española inicien una nueva página respecto al Sahara. «Sobre las espaldas de estos niños se levantará el futuro del Sahara y son un símbolo que representa los deseos de entendimiento y de buena voluntad entre nuestros pueblos.»

«El objetivo del viaje», manifestó a EL PAIS Santiago Carrillo, secretario general del PCE, que acudió a Barajas a recibir a los niños, «consiste en que los niños puedan descansar y rehacer su salud, mientras reciben nuestra amistad. Se trata de una iniciativa del pueblo español.» A una pregunta en la cual se cuestionaba si el acto no podría ser interpretado como una politización, el líder comunista dijo que se trata de algo que todo el mundo podría haber hecho y recalcó que no ha sido una iniciativa exclusivamente comunista. «Hay que agradecer el apoyo de las autoridades y la excelente acogida de toda la sociedad española.» Tras negar que el viaje pueda ser interpretado como un acto antimarroquí, «ojalá que todos los actos antimarroquíes fueran así de bonitos», dijo, «estaríamos dispuestos a recibir a cien niños marroquíes, pero pensamos que en estos momentos lo necesitan mucho más los niños saharauis».

Un niño español de ocho años, Alejandro, ofreció a los visitantes un ramo de claveles rojos y les saludó con unas palabras en árabe. Algunos de los puentes que cruzan la autopista de Barajas estaban engalanados con pancartas de colores donde se leía: «Bienvenidos, niños saharauis».

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 01 de septiembre de 1979.

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