Felipe González defiende la sustitución del término "marxista"

Felipe González continuó, durante el pasado fin de semana, su campaña de cara al congreso extraordinario del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que se celebrará en septiembre. El dirigente socialista estuvo en Almería y Murcia, y en la primera de estas ciudades fue aplaudido continuamente por los más de mil militantes asistentes, que en el pasado congreso votaron mayoritariamente a favor de la definición marxista del PSOE y, por tanto, en contra de las propuestas del entonces secretario general del partido.

Según informa Pedro M. de la Cruz, corresponsal de EL PAIS en Almería, Felipe González afirmó que «Marx dijo cosas interesantes, pero también se hartó de decir tonterías. ¿O es que Marx era Dios? Hizo una teoría del Estado que no se tiene en pie y hoy es una solemne tontería decir que el Estado va a desaparecer».En un discurso de más de 45 minutos, el dirigente socialista hizo una defensa apasionada de la sustitución del término marxista de la definición del PSOE y acusó repetidamente a «esos que antes de la muerte del viejo, cuando había que dar el callo, no se sentían tan marxistas» de desconocer casi totalmente la teoría de Marx y, en muchos casos, de tratar de borrar de la imagen del pasado su militancia derechista. « Muchos de los que ayer me gritaban desde la derecha», añadió, «hoy me gritan desde la izquierda.»

Felipe González defendió la militancia de socialdemócratas en el Partido Socialista y, tras definir a Enrique Múgica como «un socialdemócrata de tomo y lomo», invitó a los asistentes a luchar para que los verdaderos socialdemócratas que hay en el país no acaben entrando en UCD porque el PSOE haya mantenido una postura dogmática. El señor González dividió a los militantes marxistas en simbólicos, dogmáticos y rigurosos, y él se colocó veladamente dentro de estos últimos.

No hay divisiones en el PSOE

El dirigente socialista estuvo el domingo en Murcia y, según informa nuestro corresponsal Gerardo Aguilar, el tono de su intervención fue el mismo. El acto en el que participó duró tres horas y en él dijo que «desde que murió Franco han surgido demasiados revolucionarios » y se preguntó dónde estaban antes. Aseguró que en el PSOE no hay divisiones y que «de aquí no se va nadie», pero a continuación previno contra el problema de las banderías.Felipe González, cuya intervención duró alrededor de una hora, afirmó que él no pretende oponerse a la metodología marxista, sino que, en realidad, se opone a que el partido se defina como tal y anunció que no presentará ninguna ponencia política en el próximo congreso ni respaldará ninguna.

El ex secretario general del PSOE fue contestado por José Amorós, autor de un texto titulado Lectura crítica de las declaraciones de Felipe González a EL PAIS, quien, tras referirse a su propio historial, con una etapa en la que sus, concepciones rozaron con el anarquismo, mostró su sorpresa porque el señor González hubiera propiciado ahora estos debates y no cuando realizaba una política consensual. José Amorós acusó también al ex secretario general de entorpecer la unidad sindical. Durante su intervención fue fuertemente abucheado e incluso calificado como portavoz de Suárez y sólo pudo acabar de hablar gracias a la defensa de la libertad de expresión que hicieron Ciriaco de Vicente y el propio Felipe González.

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"El socialismo es más amplio que el marxismo"

El diario norteamericano editado en París International Herald Tribune publicó ayer unas declaraciones de Felipe González, en las que éste se declara partidario de un programa socialista que abarque «una cierta diversidad ideológica» y añade que «el socialismo alcanza áreas de pensamiento más amplias que las del marxismo propiamente dicho. Hay», afirma, «cristianos activos en el socialismo, hay personas que se sienten socialdemócratas y hay gentes que no se sienten marxistas en nuestro partido».

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