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GALICIA

Rosón no frustró la elección de José Quiroga

José Quiroga, senador de Unión de Centro Democrático por Orense, fue elegido ayer presidente de la Junta de Galicia en acto solemne y público celebrado en Santiago, en el que recibió ocho votos a su favor de los nueve consejeros presentes. Se registró la ausencia de los dos consejeros del PSOE, y la urna contabilizó un voto en blanco.Quedaron despejadas así las dudas planteadas durante toda la semana acerca de una hipotética reelección de Antonio Rosón, el cual presentó ayer la renuncia a su cargo de consejero y a cualquier participación en el seno de la Junta de Galicia. Explicó los motivos de su renuncia en una carta entregada al nuevo presidente del organismo preautonómico, en la que considera que su política al frente de la Junta ha sido objeto de implícitadesautorización por parte del acuerdo que adoptaron los parlamentarios de UCD en la reunión que se celebró en Madrid el pasado 29 de mayo y que había convocado Rafael Arias-Salgado.

«Considero que mi gestión», manifestó el presidente cesado, «ofrece al país aspectos positivos relacionados con algunas materias importantes, tales como el de la incorporación de nuestra lengua a los distintos niveles de la enseñanza, cuyo anómalo retraso he de imputar a la falta de confianza de que he sido objeto». Antonio Rosón parecía aludir claramente a las viejas rencillas políticas y personales que siempre tuvo con el actual ministro de Educación, José Manuel Otero.

Según versiones recogidas por EL PAIS, la corriente rosoniana no consiguió garantías de voto favorables, lo que indujo al PSOE a no presentarse y a los partidarios del presidente cesado a votar a José Quiroga. Otra versión, con visos de credibilidad, obtenida por EL PAIS, asegura que los socialistas habían prometido la asistencia y el voto a Rosón, lo que explicaría seguramente algunas dilaciones legalistas impuestas ayer al acto por el presidente saliente. Lo que está fuera de dudas es que Antonio Rosón tenía perfectamente calibrada su retirada, ya que se sabe que había escrito con anticipación la carta de renuncia y preparado la recogida de, sus cosas personales del despacho hace varios días.

José Quiroga, nuevo presidente, pronunció un corto discurso de trámite, en el que declaró que le dolerá mucho que se ponga en tela de juicio su ideología y su galleguismo. Reiteró algo, que gusta repetir siempre, acerca de su condición de hombre de UCD «que ama entrañablemente a su tierra». «Apruebo y refrendo», dijo también, «la política de la anterior Junta y, muy particularmente, la de su presidente ».

Al acto asistieron varias docenas de alcaldes que todavía no habían marchado de Santiago desde la asamblea de la mañana. En el momento de levantarse la sesión, un señor mayor que estaba en medio del público gritó que «a ver cuándo se escribe la última página del caciquismo gallego» y salió del salón vivamente emocionado y nervioso, con lágrimas en los ojos.

Queda ahora pendiente la atribución de consejerías entre los miembros de la Junta. Según informaciones obtenidas por EL PAIS, el equipo ucedista del nuevo presidente estará dispuesto a conceder al PSOE una vicepresidencia de la Junta y dos consejerías. El propio José Quiroga ofreció personalmente a José María Pardo Montero, el rosoniano más cualificado, su continuidad al frente de Ordenación del Territorio. Se empieza a tener la impresión de que es posible que esté en marcha un inesperado pacto entre los hombres próximos a Antonio Rosón y los seguidores de José Quiroga, quien siempre ha dedicado frases elogiosas a su predecesor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de junio de 1979