La OCDE predice un futuro incierto para la economía occidental en 1980
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) anunció ayer para los próximos doce meses un futuro negro e incierto en los veinticuatro países que la integran, los más industrializados de occidente.El organismo internacional no se atreve a hacer previsiones para más de un año a causa de las continuas fluctuaciones en el alza de los precios del petróleo y de las materias primas.
Pero para lo que falta de 1979 y para 1980 da seguridades: aumentarán la inflación y el paro y disminuirá la expansión económica.
En las naciones más prósperas del mundo, el ritmo de crecimiento económico descenderá de una media del 3,7% en 1978 a un 3,4%, y esta disminución de la actividad económica repercutirá negativamente en el paro y en los precios.
Para enjugar el paro, el mundo occidental necesita una tasa de crecimiento de un 4,5%, y como en el próximo año no llegará al 3,5%, no hay solución a la vista para el problema más grave de las veinticuatro naciones desarrolladas.
Sobre la base de un incremento del 16% en la cuenta del petróleo en 1979, los precios del consumo subirán un 8,2% en Estados Unidos, un 9,7% en Francia, más del 10% en Gran Bretaña, Italia y España, y sólo un 3,1% en la República Federal de Alemania y Japón.


























































