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"La situación en Cádiz es cada vez más tensa y nos da un cierto miedo"

«Todo son buenas palabras, pero nadie nos da razón sobre quién retiene cerca de cien millones de pesetas adjudicados a Cádiz para paliar el desempleo.» Angel Fernández, secretario general de la Federación de Trabajadores de la Tierra (UGT), valoraba así las entrevistas mantenidas ayer por su organización y la CSUT con el ministro de Obras Públicas, con el director general de Empleo y con el subdirector general de Política Interior.

«La situación en Cádiz es cada vez más tensa -manifestó a EL PAÍS- y nos encontramos entre la espada y la pared, y hasta con un cierto miedo. En conversación telefónica con el gobernador accidental de Cádiz, éste nos dice que del crédito extraordinario de 2.000 millones de pesetas contra el paro, 172,5 correspondían a Cádiz y que hasta ayer habían llegado tan sólo 81 millones. Nos manifestó que él no tenía inconveniente en extender el empleo comunitario a seis y no a tres días, como hasta ahora, pero que le faltaba el dinero. Que éramos nosotros, las centrales sindicales, los que teníamos que movernos y llevarle el dinero que la Administración todavía no le había remitido.» Las gestiones de U GT y CSUT en las últimas 48 horas sólo han conseguido buenas palabras hasta el momento.Hoy tienen previsto entrevistarse con Martín Villa, según manifestó Angel Fernández, «para que presione a su gobernador en Cádiz y solucionen nuestra reivindicación de que se amplíe a seis días la percepción de los salarios del empleo comunitario». Con tintes más dramáticos, el presidente del Sindicato de Obreros del Campo (CSUT) y el secretario general de la Federación de Trabajadores de la Tierra manifestaron en una rueda de prensa -según un despacho de Efe-: «Estamos dispuestos a morir para que los jornaleros gaditanos no pasen hambre.» Dos líderes obreros, Gonzalo Sánchez (CSUT) y José Villagrán (UGT) que iniciaron hace varios días una huelga de hambre, a la que hasta ayer se habían sumado otras veinte personas, manifestaron en la citada rueda de prensa que «si en dos días no obtenemos una respuesta por parte del Gobierno a las peticiones formuladas, no garantizamos lo que pueda suceder, ya que a partir del viernes los jornaleros gaditanos deberán esperar otros cuatro días para recibir de nuevo salarios de empleo comunitario y el clima es hoy demasiado tenso».

Por otra parte, CCOO, que había sido criticada por CSUT y UGT (véase EL PAÍS de ayer), manifestó en un comunicado su oposición a las medidas del Gobierno Civil de Cádiz sobre distribución de los fondos de empleo, resaltó sus invitaciones a UGT para que participara en acciones de protesta y su gestión ante Trabajo para la concesión por este Ministerio de 48 millones de pesetas. Tras recordar la huelga general de Trebujena, convocada por CCOO, y acusar a UGT y CSUT de una incorporación tardía a la lucha contra las medidas del gobernador, el comunicado afirma que en los últimos días -encierros de Arcos de la Frontera- estas centrales han tratado de marginar a CCOO «con un afán de protagonismo que sólo contribuye a debilitar el movimiento obrero».

Para tratar el problema de los jornaleros de Cádiz, el ministro del Interior, Rodolfo Martín Vida, se reunió ayer con miembros de la comisión ejecutiva provincial de UCD, informó la agencia Efe. En la reunión se estudió la forma de dar una salida positiva a la actual situación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de agosto de 1978

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