Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Exito de Tormo y Angel Nieto en el Gran Premio de Bélgica

Por fin, el motociclismo español ha tenido una actuación de alto nivel. Ha habido que esperar media temporada, y que Nieto rompiese sus relaciones con Bultaco, para que ello se produjera. En el Gran Premio de Bélgica, disputado sobre el peligrosísimo circuito de Spa-Francorchamps -vetado por los pilotos para el futuro-, y bajo la lluvia, Tormo ganó con claridad en la categoría de 50 cc, mientras que Nieto fue segundo en 125 cc, consigluiendo su primer buen resultado del año. En 250 cc y 500 cc, Pileri y Hartog lograron unas victorias sorprendentes.

En la menor de las cilindradas, el español Ricardo Tormo, sobre Bultaco, logró una victoria que puede ser decisiva de cara a la conquista del titulo mundial. La ventaja obtenida sobre Lazzarini -casi un minuto-, conseguida en un circuito tan rápido como peligroso y bajo una intensa lluvia, es prueba evidente de la superioridad del español sobre su máximo rival, el italiano. A falta sólo de dos carreras puntuables para el mundial de esta cilindrada, la ventaja de doce puntos de Tormo sobre Lazzarini puede ser definitiva. Si en dichas pruebas el español corre con un poco de cabeza, ser el nuevo campeón,En 125 cc, la novedad consistía en el debut de Angel Nieto con su nueva máquina, la Minarelli. El paso dado por el ocho veces campeón era muy arriesgado, muy comprometido. Máxime sabiendo que en su contrato se especifica que no puede adelantar a su nuevo compañero, Blanchi, y que su moto nunca será igual que la del italiano.

Pese a todo, en los entrenamientos, en los que no hay tácticas de equipo, ni de contención, sólo el rodar lo más rápido posible, Angel Nieto volvió a ser el de siempre. Aunque Spa-Francorchamps es uno de los circuitos que menos le gustan, por lo tremendamente peligroso -es un trazado de más de catorce kilómetros de longitud donde se rueda a promedios superiores a doscientos kilómetros por hora-, Nieto consiguió el mejor tiempo de entrenamientos, demostrando, una vez más, que si tiene una moto en condiciones puede estar en cabeza.

En carrera, el español se limitó a cumplir su contrato, al rodar detrás de Blanchi sin siquiera inquietarle, pero separándose del resto de rivales. Su segundo puesto al final fue una recompensa a su fe en sí mismo, y servirá para darle nueva moral,de la que estaba ya escaso después de una temporada tan mediocre como ésta.

En la categoría de 250 cc, el italiano Pileri, sobre Morbidelli, logró una sorprendente victoria. Se esperaba un duelo entre las Kawasaki de Hansford y BaHington y la Yamaha de Kenny Roberts, pero ha sido este discreto italiano el que consiguió entrar primero en la nieta. En segundo lugar se clasificó Uncini, por delante del veterano Walter Villa, que volvió a saborear lo que es subir al podium, después de llevar una buena época sin hacerlo.

En la categhoría reina, la de 500 cc, también hubo una sorpresa. El duelo entre Cecotto, Slicene y Kenny Roberts se truncó con la victoria de Hartog. Este ya había demostrado quien es en la pasada carrera, el Gran Premio de Holanda disputada hace una semana, pero en aquella ocasión la mecánica le traicionaba. En Bélgica, y bajo una lluvia torrencial, Hartog se Impuso con todo merecimiento a un Kenny Roberts que, cuando se rueda bajo la lluvia, no acierta a elegir los neumáticos más adecuados -o Good-year no tiene entonces la superioridad que demuestra tener sobre suelo seco-, al tiempo que, su falta de costumbre de rodar sobre mojado -en Estados Unidos no se hace-, le hace perder enteros, bajando sensiblemente su rendimiento y mostrando que, pese a todo, no es perfecto. El marciano -como se le conoce en el Continental Circus- tiene su punto débil en el agua.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de julio de 1978

Más información

  • Motociclismo