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Baloncesto

Despedida de Ramos y Luyk, mañana, en el Pabellón

El deporte del baloncesto lleva íntimamente ligados a muchos nombres que han pasado buena parte de su vida entre dos canastas. Dos de ellos ahora, mañana, dicen adiós a la actividad deportiva después de haber hecho escuela y de haber dado muchos días de gloria a su club y al baloncesto español. Esos hombres son Vicente Ramos y Clifford Luyk. Uno bajo y otro alto, el uno base y el otro pivot, pero los dos por igual grandes jugadores.Vicente Ramos empezó a tratar de introducir el balón en el aro a los once años con equipos de clase del Instituto Ramiro de Maeztu. A los dieciséis ya lo llamó el primer equipo de Estudiantes para dísputar una copa del Generalísimo y al año siguiente tuvo su primera ficha como jugador de Primera División. Estuvo cuatro años en Estudiantes y en el segundo de ellos conoció la internacionalidad; pasó al Real Madrid, donde ha cumplido su décima temporada y algunas otras que podía continuar si las circunstancias de su equipo no fueran las que todo el mundo conoce, con tres bases, y si Vicente no estuviera en estos momentos decidido a acabar su carrera de químico, para lo que le falta un año.

Pero ni en el momento del adiós Vicente Ramos ha perdido la alegría de su carácter. «Me voy con cierta nostalgia porque termina una etapa muy importante de mi vida, pero al mismo tiempo con la satisfacción de haber cumplido todas mis metas y el poder decir que he conseguido todo. El baloncesto me ha dado la oportunidad de haberme realizado plenamente, algo que sentí cuando fui olímpico -quiza mi mayor satisfacciónEn estos momentos tengo que acordarme de mi hermano José Ramón, que me ayudó mucho al principio, y de mi etapa en el juvenil A de Estudiantes, donde todos éramos amigos y el baloncesto era para nosotros una diversión más. También tengo un especial recuerdo de la primera vez que fui seleccionado, de las dos olimpiadas y del Eurobasket de Barcelona.»

La alegría de Vicente no le permite recordar malos momentos de su vida deportiva, aunque dice: «Es posible que la mayor desilusión me la llevara cuando no fui seleccionado en el año 75.» También es de la opinión que en estos dos últimos años ha podido jugar más de lo que lo ha hecho, de acuerdo con el pensamiento de muchos aficionados. «No, no guardo rencor a nadie, ése no es mi estilo. ¿Un equipo ideal en el que esté yo? Luyk, Emiliano, Buscató, Brabender y yo. » Vicente Ramos ha vestido 109 veces la camiseta nacional, totalizando 470 puntos, con récord de veinte en el preolímpico de Monterrey ante Polonia. Debutó en Mónaco con ocasión del campeonato de Europa ante Suiza, el 11 -11-66, y se despidió de internacional en los Juegos del Mediterráneo de Argel contra Italia.

La responsabilidad de Luyk

Para Clifford Luyk el baloncesto, en un principio, fue un medio que le permitió estudiar y que hizo de él un licenciado en Exactas, en su Estados Unidos natal. Cuando desistió de la idea de formar parte de un equipo profesional pensó conrider Europa -durante un año y luego volver a su país. Ahora está afincado en España y de una forma definitiva se quedará entre nosotros. «No sé qué hubiera sido de mí si no hubiera venido a España. El baloncesto es todo para mí, a él le he dedicado las veinticuatro horas del día porque soy serio en mi trabajo y consciente de la responsabilidad, aunque reconozco que a veces he tenido sobrecarga de ella.»Sobre sus alegrías recuerda con especial énfasis la primera vez que venció a los rusos y su debut con el equipo nacional. «He conseguido todo pero siempre se deja de ganar algo; es difícil llegar y más el mantenerse, pero para mí lo más importante es ambicionar; ése es el lema que debe tener un deportista. »

A la hora de dar nombres Luyk es lacónico: «Ferrándiz es el primer español que me vio jugar, pero no el único. Díaz Miguel, un gran amigo, y Lolo Sainz, un hombre con el que siempre me he llevado bien y nuestra evolución ha sido a la par. Mi cinco ideal de compañeros míos lo forman seis como deportistas y personas: Emiliano, Buscató, Brabender, Ramos, Enrique Margall y Rullán. Emiliano es el mejorjugador que he conocido de los nacidos aquí y Brabender de los nacidos fuera. Sí Romay se centra puede ser la base del baloncesto español. » El tema candente de la retención Clifford lo ve así: «Es un problema muy difícil que nunca ha sido ¡mportante para los jugadores del Madrid. La retención tiene que existir pero no tanto como hasta ahora. No es justo hacer cantera y que luego se lo lleven los grandes. » Clifford Luyk Diem ha sido 150 veces internacional, consiguiendo 2.035 puntos con récord de 32 frente a México en los Juegos Olímpicos celebrados en el país azteca. Debutó el 16-4-66-en el Mundial de Chile frente a Argentina y se despidió en el preolímpico de Hamilton contra Brasil, el 3-7-76.

Estos dos jugadores, Ramos Luyk, actuarán mañana por última vez enfrentándose con el Real Madrid a la selección de Europa, que estará dirigida por Antonio Díaz Miguel y que la integran los yugoslavos Dalipagic, Delibasic, Jerkov y Kicanovic; los italianos Bariviera, Carraro y Meneghin; los israelíes Brody y Berkowitz; el checo Brabenec y el español Santillana. El encuentro comenzará a las siete de la tarde, será televisado en directo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de julio de 1978