La hija de Grimau pide la revisión del proceso de su padre
Dolores Grimau Martínez, de veintiséis años de edad, ha viajado a Oviedo para dar los poderes ante notario a un jurista asturiano independiente, que se encargará de presentar en el mes de octubre la acción de revisión del proceso de su padre, Julián Grimau, dirigente comunista condenado a muerte y ejecutado en 1963.
«Los familiares de Grimau -manifestó su hija al abogado asturiano- no renunciaremos jamás a la revisión del proceso y a la completa rehabilitación social del recuerdo de mi padre.» Con esta revisión, que planteará este abogado conjuntamente con un grupo de letrados especialistas, se pretende también demostrar los vicios formales y de fondo que, en opinión de Dolores Grimau, concurrieron en el proceso que condenó a muerte al dirigente comunista.
Recientemente, Alejandro Rebollo, actualmente subsecretario de Transportes, que se ocupó de la defensa de Grimau, manifestó a EL PAIS que «dentro del proceso, aquellos hechos terribles de los que se acusaba a Grimau, creo que no estaban suficientemente probados». En 1963, el asturiano Alejandro Rebollo era capitán del Ejército y fue elegido por el propio Grimau como su defensor. Rebollo, que pasó con Grimau las ocho horas de capilla, destaca la gran serenidad con que hizo frente a la muerte.


























































