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Violento recorrido por Madrid de una caravana de extrema derecha

Varios cientos de automóviles participaron ayer tarde, por las más céntricas calles de Madrid, en una caravana de «homenaje a la bandera nacional», según la convocatoria de los participantes. La caravana fue autorizada por el Gobierno Civil de Madrid a Falange Española de las JONS, aunque también se sumaron miembros de Fuerza Nueva, por invitación del primer partido. En el transcurso del recorrido se produjeron algunos incidentes, entre ellos una agresión a un fotógrafo de EL PAIS. El uso partidista de la bandera nacional quedará prohibido cuando entre en vigor un decreto que el Consejo de Ministros aprobó el pasado viernes.El Gobierno Civil informó anoche que se había localizado al conductor del coche cuyos ocupantes agredieron al periodista de EL PAIS y que se han tomado medidas contra los organizadores y los agresores, entre ellas una multa de medio millón de pesetas al jefe provincial de FE de las JONS.

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Violento homenaje a la bandera de la extrema derecha

(Viene de la página primera.)

La caravana partió del parque del Retiro, -tras unas palabras del jefe nacional de Falange, Raimundo Fernández Cuesta- y recorrió las calles de Alcalá, José Antonio, plaza de España, Princesa, Moret, Marqués de Urquijo, Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta, Génova., Colón, Goya, plaza de Roma y Doctor Esquerdo, para terminar de nuevo en el Retiro.

Los automóviles iban ocupados con jóvenes con camisas azules y, boinas rojas, portadores de numerosas banderas falangistas, de Fuerza Nueva y nacionales. Asimismo, numerosos automóviles llevaban pegados carteles, y muchos de ellos tapaban las placas de matrícula de los coches. Los participantes gritaban diversas consignas, tales como «Viva España», «Arriba España», «Viva Cristo Rey» y, otras alusivas a las Fuerzas Armadas y fuerzas de orden público. Asimismo, portaban pancartas con lemas de contenido similar. También vitoreaban a los miembros de la Policía Armada que cubrían la carrera de trecho en trecho. Junto a las fuerzas del orden, numerosos efectivos de la Policía Municipal regulaban el tráfico en los principales cruces, a veces ayudados por militantes de los partidos participantes, vestidos con sus uniformes propios.

La manifestación incluía varios automóviles con equipos de megafonía, que transmitían en alta voz diversos himnos, que eran coreados por los participantes, así como diversas consignas.

Agresiones

En el transcurso de la caravana, algunos de sus participantes realizaron agresiones contra viandantes o informadores de prensa. En las inmediaciones de la glorieta de Alonso Martínez, varios manifestantes agredieron a los ocupantes de un automóvil ajeno a la caravana, al parecer porque éstos habían alzado el puño al paso de los ultraderechistas, según decían estos mismos.

También en esta zona los ocupantes de otro automóvil de la caravana intentaron arrebatar el carrete a un fotógrafo de EL PAIS, argumentando que había hecho fotografías del automóvil aludido, mientras le increpaban por ser miembro de la prensa canallesca. Finalmente, el incidente no fue a mayores, por la intervención de otro miembro de la caravana, que retuvo a sus compañeros.

Un segundo fotógrafo de EL PAIS fue víctima de un incidente más grave, del que resultó con lesiones y magulladuras. Los ocupantes de un Jeep Ebro de color amarillo, participante en la caravana, increparon al fotógrafo diciéndole que no hiciese fotografías, en el comienzo de la calle del Doctor Esquerdo, cerca de la plaza de Roma. Luego dos individuos se abalanzaron sobre el periodista, y mientras uno le sujetaba por los cabellos, el otro comenzó a darle golpes en la cabeza y el cuerpo. Otros tres o cuatro agresores se unieron después a los primeros. Los atacantes le hicieron más tarde abrir la cámara, que resultó averiada, y velar el carrete que tenía impresionado dentro de ella.

A escasos metros de los incidentes se encontraba un Jeep de la Policía Armada, que no intervinieron. El periodista agredido les rogó que le acompañasen a identificar a los agresores, pero los agentes optaron por comunicar lo ocurrido a sus superiores, quienes indicaron que enviasen al fotógrafo a la próxima comisaría de la calle Príncipe de Asturias, para presentar la oportuna denuncia.

Una vez allí, el agredido pidió al inspector de guardia que extendiese la denuncia y que le acompañasen tras los agresores, a los que podía reconocer. El inspector le indicó, en cambio, que acudiese a una casa de socorro a curarse las contusiones, diciéndole que después podía presentar la denuncia. Ante la insistencia del fotógrafo, el inspector repitió en tono seco que fuese a la casa de socorro. En ésta fue sometido a un reconocimiento somero, no se le realizó prospección radiológica y el médico de guardia le dijo que no le podía dar una aspirina, pues no había.

Orden de detención

Según informó a EL PAIS el gobernador civil de Madrid, éste es el únicó incidente de consideración ocurrido, y ya se ha dado orden de detención contra el conductor del automóvil agresor que había sido identificado a la media hora de los incidentes.

Según esta fuente, la manifestación era exclusivamente de FE de las JONS. Una de las condiciones para la autorización era que los organizadores diesen una relación completa de los automóviles que iban a participar y sus matrículas.

La dirección de EL PAIS protestó oficialmente al gobernador civil por lo sucedido, y los servicios jurídicos del periódico estudian el planteamiento de las oportunas acciones judiciales.

Manifestación prohibida

Por otra parle, el Gobierno Civil madrileño reiteró ayer la prohibición de una manifestación que varios partidos de izquierda, asociaciones de vecinos y sindicatos pretendían realizar el próximo martes, día 6, en un tramo de la calle de Alcalá, para protestar contra las agresiones fascistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de junio de 1978

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