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Joven estudiante muerto, y otro muy grave por heridas, de bala

Sobre las cualtro de la mañana de ayer, un joven, Juan Antonio Pérez Conesa, de dieciséis años de edad, murió, y otro de veinte años, José Antonio Alvarez de Luna, fue herido de gravedad, como consecuencia de los disparos, al parecer, efectuados por un guarda jurado, en la calle de Orense, frente al número 12. Según la información obtenida, los hechos se desarrollaron cuando eljoven Juan Antonio, en unión de su hermano Francisco, deveinte años, y del herido, amigo de ambos, se encontraban paseando por la misma calle, en cuyo número 24 vive la familia del muchacho muerto.«Nos acercamos a ver un autoservicio que se encontraba a esas horas con todas las luces encendidas. Imagínese unas 150 luces en un local que todavía no había sido abierto al público. Nos quedamos allí mirando cómo era, cuando del fondo salieron tres hombres que con gestos muy significativos nos dijeron que nos fuéramos. Palabra que no hicimos ni gestos insultantes ni nada. Sólo expresamos con las manos que no hacíamos nada y que era una barbaridad ponerse así por sólo mirar. Seguimos andando, y cuando subíamos una escalera allí cercana oí disparos, pero pensé que eran de fogueo. Vi cómo mi hermano desaparecía y mi amigo caía al suelo quejándose de las piernas. Sólo pensé que se había a sustado y sufría un shock. Luego me volví y vi a mi hermano muerto. Como no respondía a la respiración boca a boca fui a pedir ayuda al que había disparado y a los que le acompañaban. Todavía no sabía lo que hacía; luego, como vi que se habían ido, pedí socorro al otro lado de la calle. Yo pude también morir», manifestó a EL PAÍS Francisco Pérez Conesa, hermano del muerto.

Según pudo saber el periódico, esta versión coincide casi en su totalidad con la descrita por el herido, cuyo estado es de gravedad tras la operación que se le realizó sobre las ocho de la mañana de ayer y en la que se le extirpó el bazo. Según el pronóstico, la herida de bala le ha afectado al riñón, así como a la columna vertebral, lo que le ha producido paraplejia e inmovilización del aparato locomotor.

Tanto el muchacho muerto como el herido fueron trasladados urgentemente a la Ciudad Sanitaria La Paz, en donde Juan Antonio ingresó cadáver y José Antonio fue atendido en el departamento de urgencias.

«El médico me dijo que la bala le había entrado por la espalda y le había salido por delante a la altura del corazón. A mi pobre hijo le han matado por la espalda, y el que lo hizo, que según, la policía está ya en Carabanchel, dice, según parece, que no sabe por qué disparó. Mis hijos y su amigo sólo paseaban antes de despedirse para irse a casa. Es mentira, como han dicho, que fuera un tiroteo entre los muchachos y los guardas jurados. Si así fuera, mi otro hijo estaría detenido y aquí le tiene. Les dispararon cinco balas, todo el cargador, por la espalda, y ellos no habían hecho nada», manifestó el padre del muchacho, que añadió: «Sólo nos queda buscar a un abogado para que llegue hasta el final de este asunto.»

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de enero de 1978

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  • Al parecer, los disparos fueron efectuados por un guarda jurado