El Rayo se hundió en la segunda parte

El Burgos sudó para conseguir su segundo triunfo en la Liga ante un Rayo que se mantuvo a un buen nivel en la primera parte, pero que incomprensiblemente se fue abajo en la segunda. El equipo burgalés hizo sus goles tras el descanso y también ejerció mayor presión sobre el portal de Alcázar, que junto con el portero local fueron los jugadores más distinguidos del encuentro.El partido fue muy movido y entretenido entre otras cosas por la marcha incierta del marcador y porque ambas porterías pasaron por abundantes situaciones de gol. Francisco en la primera parte y Tarrés en la segunda estrellaron el balón en la madera y los guardametas se lucieron a tiros muy peligrosos de Tarrés, Tanco, Rial en dos oportunidades y Viteri. Ello demuestra la movilidad que tuvo el balón y el juego ofensivo que se practicó entre dos equipos abiertos al contragolpe, aunque el Rayo jugara con cuatro centrocampistas. Francisco fue colaborador constante de Fermín, Rial y Landáburu. Pese a esta diferencia numérica, el Burgos fue superior en la zona ancha merced a su mayor fuerza y rapidez, virtudes que le han valido para conquistar dos puntos valiosos y fundamentales que alivian, aunque sea de momento, su precaria clasificación.

Pudo el Rayo haber sacado mejor renta de no haber flojeado y roto su esquema en el segundo período. El gol de Viteri tuvo influencia decisiva. Precisamente los descuidos en el marcaje al goleador del Burgos inclinaron la balanza a favor de los locales, aunque Héctor Núñez trató de corregir esto con el cambio de Nieto por Luna. Los madrileños tuvieron sus mejores hombres en Alcázar, Uceda, Tanco, con la laguna del segundo gol, Rial y Francisco. En el Burgos brillaron su guardameta sobre todos, Ruiz Igartua, Navajas y Viteri.

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