Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El partido de Ruiz-Giménez decide hoy su futuro

Tres opciones fundamentales: integración en Unión de Centro Democrático; unión con otros partidos de ideología democratacristiana o configurarse con decisión como un partido de izquierda no marxista se debaten en el congreso de Izquierda Democrática, que dirige Joaquín Ruiz-Giménez y que se inició ayer en la sede de un colegio mayor madrileño.

Al congreso, que tiene carácter casi constituyente, asisten unos trescientos delegados de Izquierda Democrática de Madrid y de diversas regiones españolas. Este congreso, en el que el partido de Ruiz-Gíménez se juega su futuro, precede al que hoy mismo inicia la Federación de la Democracia Cristiana, coalición formada a raíz de las pasadas elecciones entre Izquierda Democrática y la Federación Popular Democrática, que dirige José María Gil-Robles y Gil-Delgado. Este último presentará en el congreso de la FDC una ponencia sobre la continuación de la opción democratacristiana como organización independiente, pronunciándose contra la integración en UCD.La opción que defiende la integración de Izquierda Democrática en UCD señala que el electorado español ha optado en las últimas elecciones por un sistema muy simplificado, en el que se perciben dos fuerzas hegemónicas, el Partido Socialista Obrero Español y la Unión de Centro Democrático, y que desestabilizar este sistema de partidos puede ser un factor perturbador para la consolidación de la democracia.

Por su parte, la opción que defiende la existencia de Izquierda Democrática como un partido in dependiente, no integrado en UCD y desligado del partido de Gil-Robles y de cualquier otro de ideología democratacristiana, pretende hacer de ID un partido de izquierda no marxista de amplia audiencia, cuyos elementos principales en el terreno político fueran el laicismo, el inconformismo, el humanismo y el progresismo; y en lo económico, el reconocimiento de la propiedad colectiva de los medios de producción y de la gestión de los trabajadores en la empresa industrial. Finalmente, la tercera opción, que mantiene con la anterior coincidencias funda mentales, quiere dejar la puerta abierta para que ID pueda unirse a otros partidos de la misma ideología.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de septiembre de 1977