Los abandonos de sus rivales facilitaron el triunfo de Lauda

Niki Lauda, tras ganar el Gran Premio de Holanda, es virtual campeón del mundo. Watson, Hunt, Andretti, Nilsson, Joachin Mass, Peterson y Depailler dejan el camino libre desde las primeras vueltas par a que el austríaco lleve su Ferrari a la victoria final.

El ambiente previo a la arrancada no podía ser más prometedor, pero se da el banderazo y Ia Fórmula 1 demuestra, una vez más, que las carreras y los puntos sólo se ganan después de rebasar la bandera de cuadros. A poco menos de media hora de su comienzo, el Gran Premio de Holanda estaba prácticamente sentenciado y Lauda volaba hacia la victoria y su segundo campeonato del mundo, mientras Andretti y Hunt se despedían prácticamente de él. Ya en la primera vuelta comienzan los duros ataques. En Tarzan curve, Hunt se cierra y sale primero. Andretti se echa sobre Lafitte y sale de la curva en tercera posición, detrás de Hunt. Lafitte, Lauda, Watson, Reutemann, Ragazzoni y Peiterson... Cuando pasan la segunda vez ya hay un coche fuera de combate, Jochen Mass (Mc Laren) está al borde de la pista. La lucha continúa y los deseos de victoria de Hunt y Andretti hacen que este último colisionó con el británico a la salida de Tarzan que había trazado paralelamente de forma espeluznante; se ve el coche de Hunt por el aire y el de Andretti cruzado recorre 200 metros. Exceso de ardor. En la vuelta siguiente, ya no pasa Hunt, Watson ha abandonado también al golpear el carter con un bordillo y quedar sin aceite, Andretti manda, pero a las pocas vueltas, el motor -y éste es el cuarto gran premio consecutivo- cede y Andretti ha de decir adiós a la carrera y al campeonato. Lafitte toma el mando seguido por Lauda, Reutemann, y Nilsson. Empieza aquí la caza del francés; los dos Ferrari mantienen un intenso ataque a pocos metros del Matra, Lafitte cede y Lauda lo adelanta. Detrás, Reutemann y Nilsson también se enredan hasta que el impulsivo. sueco, que no tendría que haber hecho gran cosa para adelantar a Reutemann, embiste a éste por detrás. Nilsson abandona y Reutemann pierde una vuelta con daño en el alerón. La carrera continúa mientras Lauda no consigue poner distancia clara entre él y Lafitte, a pesar de que el Matra acusa un fuerte fallo eléctrico, del que se recuperó en las vueltas finales.Abandonan también Jarier, Keegan, Regazzoni, Peterson, Depailler, Alan Jones y el Renault Turbo pilotado por Jabouille con la suspensión trasera rota. Faltando seis vueltas para el final, el Ferrari de Lauda empieza a mostrar desgaste desigual de neumáticos y en la salida de las curvas se comporta descaradamente sobrevirador; Lafitte llega a estar a unos metros, pero Lauda consigue pasar la meta con el francés, que ha hecho una gran carrera, virtualmente pegado a él. En el tercer puesto, después del incidente de Reutemann y Nilsson, se había colocado el francés Tambay, que con un Ensign semioficial corría su tercera carrera en la Fórmula uno. Cuando le faltaban dos kilómetros para cruzar la meta, oímos el motor en un repentino fallo y vimos como levantó el brazo para dejarse adelantar; conectó la bomba eléctrica, pero no consiguió pasar la línea de meta. Tambay, con un buen coche, estará la temporada que viene entre los seis mejores pilotos del mundo, todo un récord.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 29 de agosto de 1977.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50