Reportaje:

Apagón de luz en casi toda España por una pequeña avería

Desde la una y cuarto de la tarde de ayer hasta las dos y media, aproximadamente, prácticamente toda la España peninsular, descontando la mayor parte de, la zona noroeste quedó sin luz. Podría decirse, a falta de una mayor confirmación técnica y oficial sobre el lema, que España se quedó sin energía eléctrica durante algo más de una hora, porque el sistema de protección de las subestaciones que se reparten por el territorio nacional funcionó a la perfección. En caso contrario, los cortocircuitos a gran escala hubieran podido ocasionar una catástrofe de magnitud desconocida.

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Según explicaron a EL PAIS técnicos pertenecientes a UNESA -Unidad Eléctrica, SA-, consorcio formado por todas las empresas dedicadas a la producción y distribución de energía eléctrica, el origen del gran apagón que afectó a casi toda España se situó en la subestación de La Mudarra, en la provincia de Valladolid. En esta subestación, un interruptor de alta tensión sufrió una avería por causas aún no determinadas. «Comprenda -dijeron en UNESA- que lo principal es restablecer el servicio, no averiguar el origen de la avería.»Este interruptor, aunque de características distintas, podría decirse que tiene la misma función que la de cualquier interruptor instalado en cualquier casa, es decir, facilitar el paso de la corriente eléctrica, en el momento en que con venga.

Sin embargo, en este caso -estamos hablando de tensiones de 380 kilovatios-, la avería del interruptor provocó irirriediatam ente un descenso en la frecuencia de la línea, normalmente situada a cincuenta períodos, hasta los .47 períodos. El sistema de protección instalado, que actúa en forma absolutamente automática, provocó, ante el descenso de la frecuencia, que, en forma encadenada, fueran quedando sin servicio el resto de los interruptores; en la misma línea.

Como explicación a esto, en UNESA aseguraron a EL PAIS qué toda la red de distribución española ha de estar en todo momento compensada, es decir, no se deben producir alteraciones de frecuencia ni de tensión en toda la línea. Si esto llega a ocurrir en algún momento, por las causas que sean -la avería de un interruptor, en este caso-, la serie queda interrumpida y la línea dé suministro se rompe.

Sin embargo, la mayor parte del Norte de España quedó con fluido eléctrico durante todo el tiempo que duró el apagón enel resto de la Península. Esto es explicable dado que esta zona peninsular es autosuficiente en energía eléctrica. Es más, habida cuenta de la escasez existente de materias primas energéticas y la reducción consiguiente en la producción de las centrales térmicas -la gran mayoría de las existentes en España-, es el Norte el que está sumínistrando energía eléctrica al resto del país, a través de las líneas instaladas.

Las centrales hidráulicas han sido la base de esta autosuficiencia del Norte para su propio abastecimiento. Han podido seguir funcionando aun a pesar de que las térmicas no ofrecieran servicio. Pero para que esto fuera posible ha sido necesario que quedara bloqueada la avería en serie de los interruptores en la subestación de Compostilla, justamente a la entrada a Galicia de las líneas eléctricas.

Gracias a que esta subestación quedó bloqueada y aislada del resto de España, no se pudo dar el caso de que, al haber aumentado la demanda en toda la Península -ya que había descendido la frecuencia- el Noroeste sufriera las consecuencias de la descompensación que se produjo en el resto de la Península.

Por lo que respecta a las centrales térmicas, éstas precisan de energía eléctrica para ponerse de nuevo en funcionamiento. En este caso, la energía que necesitan ha de provenir de las centrales hidráulicas gallegas. Se da el caso curioso de que las centrales térmicas nucleares no podrán poner de nuevo en funcionamiento sus instalaciones antes de unas treinta horas, ya que ése es el tiempo que necesita el reactor para activarse.

Caos en Madrid

El apagón afectó especialmente a Madrid, al igual que otras grandes ciudades españolas. Todo lo que funcionaba con energía eléctrica quedó inmediatamente paralizado. Este es el caso del Metro, donde un gran número de personas quedaron bloqueadas en los túneles y andenes, sin apenas poder salir a la superficie, o de los ascensores, lugar en el que hubieron de permanecer muchos ciudadanos, a la espera de que se restableciera el servico eléctrico.

El Gobierno Civil de Madrid hizo pública una nota, a primeras horas de la tarde, en la que daba cuenta de la situación producida por el apagón y la forma en que se había actuado para evitar que el conflicto llegara a tener una excesiva extensión.

De esta forma, se pusieron en funcionamiento los servicios de urgencia de la Policía Municipal, que intentaron poner orden el los embotellamientos de tráfico que, al poco de quedar Madrid sin luz, se habían originado. Por su parte, el servicio de bomberos realizó únicamente una salida que tuvo por objeto rescatar a personas que habían quedado atrapadas en ascensores. Se supone que el resto de los atrapados entre pisos esperaron pacientemente la vuelta del fluido eléctrico.

El Gobierno Civil comunicó también que no tenía ninguna noticia de que se hubiera producido ningún tipo de accidente a consecuencia del apagón.

El apagón afectó prácticamente a la totalidad de las provincias españolas. Es destacable en el capítulo de excepciones el hecho de que Valladolid, capital situada a una treintena de kilómetros de¡ lugar de origen de la avería, y Burgos, no se vieron privadas de fluido eléctrico. La Mudarra sufrió las consecuencias del apagón desde las 13.12 hasta las catorce horas.

Resto de España

La duración de la avería ha variado considerablemente en las diferentes provincias españolas, sin que el hecho de la proximidad con el lugar de origen del apagón haya influido. En Almería comenzó a las 13.15 de la tarde y volvió a los cinco minutos el fluido eléctrico, mientras que en algunas localidades cercanas el corte duró media hora o más. En Vizcaya se vieron privados de luz durante quince minutos, de trece a 13.15 horas. En Granada el apagón comenzó a las 13.15 y el servicio se restableció a las catorce horas.

Las provincias que por más tiempo sufrieron el apagón fueron Córdoba, Segovia y Badajoz, en las que el servicio no se restableció hasta pasadas tres horas. Murcia, Alicante, Barcelona y Castellón se situaron alrededor de las dos horas de corte de fluido eléctrico. Sevilla, Valencia y Zaragoza, por ejemplo, sufrieron una hora de apagón.

El apagón, por otra parte, no se produjo simultáneamente en todas las provincias españolas que lo padecieron. Mientras en Segovia se detectaba la avería a las doce horas del mediodía, en Jaén y Murcia el fluido eléctrico se cortaba a las 13.30 horas.

Consecuencias

Las exactas consecuencias que, a partir de este momento, pueda tener este apagón generalizado no están todavía determinadas, aunque es de suponer que, durante los próximos días, se sigan sufriendo algunas alteraciones en el suministro, motivadas por las posibles averías que se hayan producido en las líneas y en los interruptores de las subestaciones ante la falta de energía y la reacción en cadena habida.

Por otra parte, las consecuencias del apagón es posible que lleguen a otros países, a través de las interconexiones internacionales establecidas, sobre todo, Francia y, posiblemente, Alemania.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 06 de julio de 1977.