Manuel Hurtado no pudo matar los "victorinos"
Nuestros queridos compañeros de la crítica taurina en los diarios de la tarde publicaban ayer sendas informaciones sensacionales, reveladoras del desenlace, que ya parece muy próximo, del «caso» de los dos toros de Victorino Martín, muertos misteriosamente en la ganadería.De dichas informaciones se puede desprender que la clave está en el maletilla Manuel Hurtado Durán, quien durante el interrogatorio a que se le sometió en la Dirección General de Seguridad se sintió enfermo y hubo que operarle urgentemente de apendicitis. Y ya en el quirófano, a punto de ser intervenido, sin duda impresionado por el trance que iba a pasar, se confesó autor de la muerte de los victorinos, que cometió -según sus manifestaciones- en compañía de otro maletilla, apodado «El Lobo».
Y aquí habría concluido el caso, si no se diera la circunstancia de que en la fecha en que ocurrió el suceso -5 al 6 de septiembre pasado-, y según nuestras averiguaciones, Manuel Hurtado se encontraba encarcelado en Carabanchel, lo cual consta en los archivos de la Dirección General de Seguridad. Luego es imposible que participase en la matanza de los toros, aunque así lo confesara minutos antes de someterse a la intervención quirúrgica, y pone además en tela dejuicio sus acusaciones contra «El Lobo».
De todas formas, «El Lobo» se encuentra a disposición judicial y sometido a interrogatorio, si bien hasta anoche -que sepamos- negaba reiteradamente su participación en el suceso. Las investigaciones continúan y no sólo para aclarar quiénes fueron los autores materiales de las muertes, sino también -y principalmente- quiénes fueron los inductores. La policía ya está sobre pistas seguras.


























































