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El "trotskismo" accede finalmente a la dirección del laborismo británico

La toma de posesión, ayer, de la dirección nacional del sector juvenil del Partido Laborista por parte del «trotskista» Andy Bevan,y la posibilidad de exclusión que se cierne sobre dos diputados laboristas que anteanoche votaron en contra de su partido en el Parlamento, amenazan con ahondar aún más las divisiones internas del «labour party», surgidas durante las últimas semanas a raíz de los ataques dirigidos por el "premier» James Callaghan y el ex primer ministro Harold Wilson contra el a la izquierdista del laborismo, y por las dimensiones del grupo «socialdemócrata» o derechista, liderado por Reginald Prentice, con Callaghan y el comité ejecutivo del partido.Andy Bevan pudo hacerse cargo ayer de su puesto tras la decisión del comité ejecutivo de anular la prohibición que el mismo organismo había dictado contra Bevan la semana pasada. Bevan había sido suspendido temporalmente de su cargo cuando los funcionarios de la organización juvenil del Partido Laborista le negaron su colaboración y le impidieron, incluso, el acceso a los archivos de la dirección. Los principales dirigentes de los sindicatos (Trade Unions) se manifestaron también en contra del nombramiento de Bevan.

El líder «trotskista» aparece lígado desde hace por lo menos tres años al semanario Mílitani, portavoz de los sectores trotskistas británicos. Su director, Ted Grant, es un veterano dirigente del Movimiento Trotskista de Gran Bretaña, y su orientación, respaldada dentro del «Labour Party» por Bevan, ha promovido ya numerosas reacciones hostiles de los sindicalistas y de los dirigentes moderados que acompañan a Callaghan.

A la reunión del comité ejecutivo laborista, en la que se acordó levantar la suspensión que pesaba sobre Bevan, no concurrieron ni el primer ministro, inspirador directo de esa suspensión. ni el ministro de Energía, Anthony W. Benn, figura prominente del grupo izquierdista.

Entretanto, el debate sobre el proyecto de ley por el cual el laborismo intenta devolver poderes parlamentarios, e incluso ejecutivos, a Escocia y Gales, contribuye también a acentuar las diferencias internas en el partido, como lo ha demostrado el voto contrario de dos de sus diputados, Joe Dean y Geogg Rooker, adscritos a la subsecretaría del Servicio Civil y la fiscalía general del Estado, respectivamente.

Hace nueve días, 77 diputados laboristas presentaron además una moción en el Parlamento para reclamar la reducción del presupuesto de Defensa, aprobado finalmente por una escasa mayoría. Entre los rebeldes, figuraban seis secretarios Parlamentarios de otros tantos ministros. Con ese motivo, el «premier» Callaghan envió una circular a todos los diputados del partido en la que advirtió que se aplicarían sanciones a los que se opusiesen a la línea oficial del laborismo, fijada por el propio Callaghan, es decir, por el Gobierno. Si el primer ministro lleva adelante su proyecto, Dean y Rooker pueden ser separados del partido, lo que les convertiría en parlamentarios independientes. Se duda, sin embargo, de que Callaghan concrete el castigo, puesto que una medida semejante podría poner en peligro su ya escasa mayoría en los Comunes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de enero de 1977