El Pegaso fue siempre superior
Con la misma frialdad con que se presentó el día jugaron los dos equipos sobre el terreno de la Ciudad Deportiva Pegaso. Ni cuando el resultado era adverso para unos u otros apretaron el, acelerador de su ritmo para dar la vuelta al marcador. A pesar de los comienzos carabancheleros, los pegasistas se mostraron muy superiores y con tranquilidad supieron cambiar el resultado, que a los diecisiete minutos había puesto Víctor en el tanteador para quedarse con los puntos en casa.Con un sistema elástico planteó el Carabanchel el partido, lo que desorientó, en un principio, a los locales que, sin duda, esperaban una defensiva a ultranza de sus rivales. Tanto tardaron los locales en hacerse al juego de su rival que les costó el gol que recibieron en contra y otro que lo fue también de Víctor (cinco minutos antes M legal) y que el árbitro anuló sin que nosotros apreciáramos motivo alguno que justificara la decisión.
A partir de este momento, el Pegaso pasa a ser dominador absoluto de la contienda y sus jugadores, aunque el empate se hace esperar, juegan con una tranquilidad pasmosa como si estuvieran seguros de que antes o después acabarían vencedores.
En los últimos 45 minutos todo fue un toma y daca entre los delanteros locales y la defensa carabanchelera, que se multiplicaba para achicar balones en su área y procurar que llegaran los menos posibles a los dominios del joven e inseguro Carpintero.
Con este panorama los goles no podían dejar de materializarse y el resultado final se nos antoja justo, aunque pudo ser más abultado si Domínguez acierta en el remate que le repelió el travesaño cuando el marcador estaba todavía en 2-1.


























































