Ir al contenido
_
_
_
_

Unas 350 familias de Móstoles, aisladas por el ferrocarril

Unas 350 familias de las colonias de Carcavilla y Parque Vosa, en Móstoles, se han quedado aisladas del resto del pueblo por las obras del ferrocarril suburbano Móstoles-Aluche. La vía ha sido alargada (para construir una terminal ya alejada de las últimas edificaciones) cruzando entre las viviendas. Todos los caminos para peatones y para vehículos existentes hasta ahora han sido cortados por los raíles.El barrio tendrá una entrada para coches, que cruzará la vía a distinto nivel. El puente ya está hecho, y los raíles tendidos, pero de la carretera que deberá pasar debajo no hay ni soñación. Los vehiculos se ven obligados ahora a dar un rodeo entre los escombros de los bloques a medio construir, zona que se pone intransitable cuando caen las primeras lluvias. La preocupación de los vecinos se centra en el posible caso de tener que llamar a una ambulancia o hacer un traslado urgente.

Por otra parte, la vía está situada a casi un metro de altura sobre el suelo. Para ir a comprar, o llevar los niños a los colegios situados a la otra parte, o simplemente para dar un paseo, no hay más remedio que dar el salto y cruzarla. Esto es particularmente difícil, e incluso peligroso, para las señoras que van cargadas con los carros de la compra o con algún niño, o para las personas de cierta edad, y de hecho se han producido ya algunos accidentes.

Hasta ahora, el inconveniente consiste en hacer los imprescindibles equilibrios. Pero Renfe ha comenzado ya a levantar una pared de ladrillo, que protegerá todo el tendido a su paso por el pueblo. Cuando se termine, toda la zona derecha de Móstoles estará separada del resto. Actualmente hay un sólo puente que permite el cruce, situado a la altura de la colonia de Iviasa.

Es indudable que Renfe tendrá que colocar puentes para peatones.

Lo que no está tan claro es, que estos, puentes, o pasos subterráneos, están construidos antes que el ferrocarril entre en funcionamiento. Teóricamente, esto ocurrirá a últimos de octubre. Lo único seguro que hay es un subterráneo que se está construyendo en la misma estación y que se supone que no conducirá sólo a las taquillas, sino que permitirá el paso de una parte a otra. Aun así, eso no es suficiente: para dar una salida eficaz, ya que obligaría a los vecinos a cruzar por allí obligatoriamente, aunque viviesen en la zona más alejada.

Para pedir información, han solicitado una entrevista con el alcalde, Edistio González.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_