Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Decidió la técnica

El Cruzeiro convenció esta vez, aunque fuera a medias. Un primer tiempo primoroso, dentro de la línea típica de juego brasileño, bastó para hacerse con el partido, y eso que el Racing luchó hasta la extenuación, pero los sudamericanos, más inteligentes, supieron aprovechar al máximo sus ataques, mientras que los belgas hicieron lo contrario por su desesperante lentitud de cara al marco.Los brasileños no se esforzaron demasiado. Sólo cuando tenían el dominio del balón eran flechas hacia la portería. En este juego sobresalieron Ronaldo, Jairzinho y Eduardo. El extremo Joaozinho demostró su maestría en cintura y regate, pero no mostró practicidad de cara al gol.

El Racing intentó contrarrestar el juego del rival con rapidez en el centro del campo, donde Teugels y Nielsen mostraron un verdadero derroche de facultades. La lentitud a la hora del remate cuando llegaban al área contraria fue la única causa para que no lograran marcar, porque jugar, jugaron y bien.

En la segunda parte el Cruzeiro amarró más el balón; no parecía interesado en aumentar su ventaja. Por el contrario, el equipo belga Intentaba acortar distancias en el marcador. El Racing se volcó sobre la meta de Raúl, pero precisamente su mayor dominio territorial -dejó en mayor evidencia sus defectos ofensivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de agosto de 1976

Más información

  • Tercero, el Cruzeiro