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Claves de Inglaterra en la Eurocopa: Harry Kane, el líder de una eterna favorita que no culmina

El equipo dirigido ahora por Southgate buscará el segundo título en la historia de su selección, que ganó su único trofeo en casa, el Mundial de 1966

Los jugadores ingleses Jarrod Bowen y Harry Kane conversan durante un partido de preparación para la Eurocopa contra Bosnia.
Los jugadores ingleses Jarrod Bowen y Harry Kane conversan durante un partido de preparación para la Eurocopa contra Bosnia.Lee Smith (Action Images via Reuters)
Jacob Steinberg

Que empiece el psicodrama. Inglaterra es el mejor equipo del mundo. Sería una gran traición que no ganaran la Eurocopa 2024. Sería porque no hicieron lo que debían. Sería porque los jugadores alguna vez hincaron la rodilla. Pero, además, ¿a quién más le preocupa la falta de laterales izquierdos disponibles o el problemático tercer puesto en el mediocampo? Un momento. ¿Pasará Inglaterra siquiera la fase de grupos? ¿Por qué están lesionados todos los defensas? ¿Ha visto el seleccionador jugar a Harry Winks la temporada pasada?

Las opiniones viran hacia los extremos a la hora de valorar a Inglaterra antes de un torneo. Lo cierto es que probablemente sea el segundo mejor equipo de Europa. Un posible reencuentro con Francia, que eliminó a Inglaterra del Mundial de 2022, sería fascinante. Inglaterra estuvo muy cerca de ganar aquel partido de cuartos de final en Qatar. Podrían haber pasado si Harry Kane llega a marcar el segundo penalti.

Los márgenes son estrechos a más no poder. Inglaterra tendría que haber ganado la Eurocopa 2020, pero la cautela resultó ser su perdición al caer en la tanda de penaltis contra Italia en la final. Desde entonces, el equipo ha mejorado. En la fase de clasificación, superó con holgura a Italia y a Ucrania, y cuenta con un gran talento en ataque. Kane estará respaldado por Jude Bellingham, Bukayo Saka y Phil Foden, y Declan Rice vigilará el mediocampo. Cole Palmer podría estar por allí si hay que lanzar algún penalti.

Con todo, persisten las dudas de siempre. El principal lateral izquierdo de Inglaterra, Luke Shaw, se ha perdido buena parte de la temporada. La defensa podría ser vulnerable frente a rivales de élite. El equilibrio adecuado en el centro del campo sigue siendo difícil de hallar, y Southgate todavía tiene que demostrar que posee la capacidad táctica necesaria para ganar un partido decisivo. La idea de que puedan darse un paseo hasta el trofeo no es más que otra muestra del exagerado optimismo de siempre.

El seleccionador

Esta podría ser la última oportunidad de Gareth Southgate para hacer algo grande. Su contrato expira en diciembre y casi se marcha tras el último Mundial. Tal vez pueda tener una despedida gloriosa. Tal vez lo deje tras una nueva eliminación en cuartos de final. Tal vez simplemente mantenga contenta a la Federación Inglesa de Fútbol (FA) quedándose hasta el Mundial de 2026. La FA no querrá que Southgate se marche. Hay dudas legítimas sobre sus tácticas, y parece que no se entera de lo que es capaz de hacer cierto central del Manchester United, pero el técnico de 53 años sigue siendo un activo para Inglaterra. En otros tiempos, los jugadores tenían horror a los compromisos internacionales. Southgate, un constante faro de calma, dignidad e inteligencia ha sido capaz de convertir las concentraciones en un lugar feliz.

El icono

“Tiene una mentalidad increíble”, dice Southgate de Jude Bellingham, la superestrella de 20 años que se ha pasado la temporada hacienda estragos con el Real Madrid. Muchos goles cruciales, un buen número de actuaciones de MVP del partido, su primera Liga de Campeones: no es mala forma de anunciarse tras firmar por el club más grande del mundo a cambio de 103 millones de euros. “Para nosotros, evidentemente es el mejor”, afirma su entrenador en el Real Madrid, Carlo Ancelotti, aunque queda por ver si Bellingham puede llevar a su país a la gloria. Hay cierta preocupación por sus atisbos de mal carácter. Esperemos que Bellingham no tenga que irse pronto a la ducha después de un pisotón a destiempo a un Cristiano Ronaldo guiñando el ojo.

Jugador al que seguir

A Kobbie Mainoo no le tembló el pulso cuando debutó con los mayores contra Bélgica en marzo. El centrocampista de 19 años mantuvo la posesión con calma y fue uno de los puntos positivos del Manchester United la pasada temporada, incluso marcando uno de los goles en la victoria contra el Manchester City en la final de la FA Cup. Hay que estar hecho de una pasta especial para brillar en una ocasión así. En comparación, Inglaterra debería ser pan comido. “Lo absorbe todo”, afirmaba Southgate en marzo. “Le hablas de táctica y se queda con todos los conceptos. Se le ve cómodo con la pelota y cuando recibe en espacios reducidos”.

El inconformista

Todos los caminos hubieran señalado a Grealish, el peculiar extremo del City, quien ya dio muestras de su desparpajo en las celebraciones con su equipo. Pero Grealish no jugará la Eurocopa, ya que finalmente ha quedado fuera de los elegidos. Quizás Bellingham, después de su gran temporada en el Madrid, ganando Liga y Champions, puede tomarle el relevo.

La medular

Los elementos principales del equipo resultan familiares. Jordan Pickford es el titular en la portería de Inglaterra desde 2018 y nunca le ha fallado al equipo. John Stones es fundamental en el centro de la defensa. La velocidad de Kyle Walker en el lateral derecho es algo a lo que no se puede renunciar y Southgate no querrá por nada del mundo pensar en que Harry Kane, capitán y máximo goleador histórico de Inglaterra, pueda lesionarse. Pero han surgido otros jugadores que también aportan a la selección. Declan Rice se ha vuelto imprescindible en el mediocampo. Recupera balones y le permite a Bellingham subir arriba. Lo preocupante es que Inglaterra no tenga un recambio para Rice. Tienen suerte de que el hombre dure tanto.

Probable once inicial

4-3-3 - Jordan Pickford - Kyle Walker, John Stones, Joe Gómez, Luke Shaw - Declan Rice, Conor Gallagher, Jude Bellingham - Bukayo Saka, Harry Kane, Phil Foden

Aficionado famoso

Nadie que lo viera puede olvidar el espectáculo del descanso durante la victoria de Inglaterra sobre Gales en Catar. Los presentes en el Estadio Janoub contemplaron atónitos, o tal vez confundidos, cómo la estrella del pop de los 90, Chesney Hawkes, interpretaba esa canción tan suya. “Es el primer concierto que hago en un estadio en 30 años”, declaraba Hawkes antes del gran espectáculo. “Es una sola canción y no hace falta adivinar qué canción voy a hacer. Seguramente la podría cantar dormido”.

Delicia culinaria

Algo frito, bañado en salsa picante, metido en un bollo. Y sí, con extra de queso. Y beicon. También cebolla crujiente. Lo típico que recoge el canal de Instagram Eating With Tod. Se compra en un puesto al uso, y se acompaña con muchas patatas fritas, servidas por un tío tatuado de nombre Milo que repite las palabras “Mi chico”. Cuando acabe, acérquese a una pantalla gigante, compre cerveza a precio inflado y tíresela a alguien cuando marque Inglaterra. También se la puede tirar encima a alguien cuando Inglaterra pierda en los penaltis.

Este artículo es una colaboración con The Guardian. Jacob Steinberg es periodista deportivo en The Guardian.

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