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Los Bucks fichan a Damian Lillard, quien podrá al fin buscar su primer título de la NBA

El base jugará junto a Giannis Antetokounmpo y Portland, su ex equipo, recibe tres jugadores en una operación a tres bandas que involucra a Phoenix

Lillard, con la camiseta de los Blazers, en un partido ante los Bucks, su nuevo equipo.
Lillard, con la camiseta de los Blazers, en un partido ante los Bucks, su nuevo equipo.Abbie Parr (Getty Images)
Luis Pablo Beauregard

Damian Lillard al fin se ha liberado de su jaula. La estrella de la NBA ha conseguido lo que se proponía, jugar en un equipo que le permitirá luchar por un campeonato. El base, siete veces All Star, ha sido fichado por los Bucks de Milwaukee y competirá en el Este junto a uno de los mejores de la liga, el griego Giannis Antetokounmpo, quien ya tiene un anillo. Los Blazers de Portland han recibido a cambio a tres jugadores, la primera selección del draft en 2029 y el derecho sobre otros dos fichajes. Ha sido necesaria una operación a tres bandas que también involucra a los Suns de Phoenix para que Lillard abandone el Oeste y se lleve su número 0 a otra parte. Con esto se pone fin al culebrón de su traspaso, que había sido uno de los dramas más seguidos por los aficionados al baloncesto durante el verano.

Lillard, de 33 años, no se ha salido completamente con la suya. La estrella nacida en Oakland, aficionada también a rapear en su tiempo libre, había solicitado a su equipo su salida desde inicios de julio, después de una desastrosa temporada donde las lesiones estancaron a Portland en la parte baja de la conferencia. Lillard solo jugó 58 partidos. Fue el inicio de una tortuosa ruptura con quien ha sido su casa por once temporadas y donde recibió el premio al novato del año en la campaña 2012-2013. El base se fijó desde muy pronto un destino. Comunicó a la gerencia del equipo de Oregón que deseaba irse a los Heat de Miami para jugar con Jimmy Butler, quien perdió la final de este año frente a la máquina imparable de Nikola Jokic y los Nuggets. Ese fichaje hubiera significado una carambola de movimientos aún más compleja de la que se ha anunciado. “Necesitan investigar a los Bucks por interferencia”, bromeó Butler el miércoles en las redes sociales después de que se informó sobre el traspaso de Dame Time, como se le llama a Lillard.

Damian Lillard en una foto de archivo.
Damian Lillard en una foto de archivo. Jeffrey Phelps (AP)

Con un porcentaje de triples cercano al 40%, Lillard añadirá profundidad a la potencia ofensiva comandada por Giannis. Portland recibirá a cambio, además de las selecciones al draft, al ex Buck Jrue Holiday, un escolta; el pívot de Bahamas Deandre Ayton y el ala belga Toumani Camara, ambos provenientes de Phoenix. De esta forma, los Blazers comienzan a construir su futuro alrededor del base de 19 años Scoot Henderson, el tercer jugador seleccionado en el draft y quien juega la misma posición que Lillard aunque con menos puntería que la nueva estrella de Milwaukee.

Los Blazers comienzan una nueva era, pues han enviado a Phoenix al entorno que acompañaba a Lillard, entre ellos el pívot bosnio Jusuf Nurkic, el alero Keon Johnson y el ala pívot Nassir Little. Grayson Allen abandona los Bucks para jugar en Arizona junto a Devin Booker y Kevin Durant en uno de los equipos más dominantes de la conferencia. Los Suns perdieron la final de 2021 frente a los Bucks de Giannis y llevan dos años seguidos sucumbiendo en las semifinales del Oeste.

Lillard deja buenos recuerdos entre la afición de Portland. La llegada de Dame significó para el equipo la comparecencia casi segura en los playoffs. Los Blazers se colaron en la postemporada ocho años seguidos, a partir de 2014. El mejor año fue 2019, cuando el grupo alcanzó la final del Oeste, pero fue barrido en cuatro partidos por los poderosos Warriors de Steph Curry y compañía. Ese mismo año, Lillard dejó la que es quizá su imagen más icónica sobre la cancha. Esta ocurrió en los últimos segundos del quinto partido contra Oklahoma durante la primera ronda de los playoffs. Con el marcador empatado 115-115 y solo unos segundos en el reloj, Lillard soltó un triple a unos 12 metros de la canasta. El tiro entró limpio, lo que provocó un júbilo absoluto en el abarrotado Moda Center de los Blazers. Cuando la cámara apuntó en el rostro del jugador solo pudo captar un rostro estoico que no se inmutó. Dame Time había impuesto su ritmo. La hora le llega a Milwaukee.

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Sobre la firma

Luis Pablo Beauregard
Es uno de los corresponsales de EL PAÍS en EE UU, donde cubre migración, cambio climático, cultura y política. Antes se desempeñó como redactor jefe del diario en la redacción de Ciudad de México, de donde es originario. Estudió Comunicación en la Universidad Iberoamericana y el Máster de Periodismo de EL PAÍS. Vive en Los Ángeles, California.

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