Así se convirtió Rodrygo en uno de los futbolistas más peligrosos de Europa

Ancelotti le dijo en la pretemporada que quería usarlo más por el pasillo central, donde ha sustituido a Benzema, se ha entendido con él y se ha encontrado más cerca del gol

Rodrygo marca el 1-0 al Shakhtar el miércoles en el Bernabéu.
Rodrygo marca el 1-0 al Shakhtar el miércoles en el Bernabéu.Rodrigo Jiménez (EFE)

En el vuelo de vuelta de París, con la decimocuarta Copa de Europa del Real Madrid a bordo, Hazard agarró el telefonillo de las azafatas y se largó un breve discurso de agradecimiento en el que nombró a dos jugadores. Señaló a Courtois, que había realizado una exhibición portentosa en la final. Y también a Rodrygo, competencia arriba, e interruptor con sus goles de las insólitas remontadas en el Bernabéu contra el Chelsea y el City. El brasileño terminó el curso con el raro estatus de milagrero, pero sin terminar de instalarse en el once. En la final de París, cerca ya del minuto 90, tuvo que acercarse a Ancelotti a recordarle que le había prometido que jugaría: entró por Vinicius en el 93, y el árbitro pitó enseguida. Esta temporada eso ha cambiado. Y mucho.

Rodrygo Goes es con 21 años uno de los futbolistas más amenazantes de las cinco grandes ligas, después de haber dado un salto descomunal del curso pasado a este. El brasileño es el octavo jugador de Europa con más contribuciones al gol cada 90 minutos, 1,1 (goles más asistencias), el triple de los 0,38 de la temporada pasada. La lista de los jugadores que tiene por delante resulta elocuente para valorar su progresión: Haaland, Lewandowski, Neymar, Musiala, Firmino, Mbappé y Messi.

El avance de Rodrygo no puede atribuirse solo a un momento de mayor puntería. El salto de la aportación del brasileño se ve también en lo que genera, por ejemplo, en la calidad de las ocasiones de las que dispone, lo que se conoce como goles esperados. Según el modelo de Statsbomb, esta temporada en la Liga está en 0,45 cada 90 minutos, casi el doble que el curso pasado, cuando se quedó en 0,25. Estos datos de generación de peligro le han trasladado de verse entre los atacantes del montón a encontrarse en las zonas en las que aparece Messi, como se ve en el gráfico de debajo, que muestra dónde está ahora el brasileño, y donde estaría con sus datos de la temporada pasada. Incluye delanteros que han jugado más de 400 minutos esta temporada en su liga y con más de un 75% de acierto en el pase.

Está más cerca del gol, y también acerca más al gol a sus compañeros. Para medirlo, Statsbomb usa lo que llama asistencias esperadas, que da una idea de cómo de peligrosa es la situación de tiro en la que un futbolista deja a otro con un último pase. La progresión de Rodrygo en lo que genera para los demás es aún mayor: ha pasado de 0,08 asistencias esperadas cada 90 minutos a 0,36, más de cuatro veces más.

El mayor impacto del brasileño recibió el empujón definitivo durante la pretemporada del Madrid, cuando, según fuentes cercanas al futbolista, Carlo Ancelotti habló con él sobre sus expectativas para el nuevo curso. Quería usarlo más por el centro. Veía que tenía las características apropiadas para jugar por esa zona y combinar más con Karim Benzema. A Rodrygo le gustó la idea de acercarse más al gol, y la química con el francés funciona con enorme naturalidad. El técnico dio la bendición definitiva el miércoles por la noche, después del partido contra el Shakhtar: “Los tres de arriba han combinado haciendo algo espectacular”, dijo en referencia también a Vinicius.

La intención de Ancelotti de llevar a Rodrygo más a menudo al pasillo central del campo la han captado los registros de las empresas de análisis de datos. Si se buscan las parcelas en las que el brasileño recibe el balón más a menudo, se aprecia una diferencia sustancial entre la temporada pasada y esta. En la 2021/22, los puntos que marcan los mapas como lugares más comunes en los que recibía la pelota se encuentran sobre todo en el corredor que va pegado a la banda derecha del ataque. Sin embargo, como se ve abajo, en lo que va de curso, los mapas recogen más puntos en la parcela que se extiende en la frontal del área.

Ahí recibió por ejemplo el miércoles una pelota de Tchouameni en el minuto 12 del partido contra el Shakhtar. Intentó un regate, hubo un rebote, le volvió a llegar el balón, chutó y marcó el 1-0. Y solo unos metros más atrás recibió un cuarto de hora más tarde un pase de Valverde que derivó en una jugada que pareció un baile ensayado, entre el brasileño, Benzema, y de nuevo el brasileño, que asistió a Vinicius casi en el punto de penalti.

Rodrygo no solía estar ahí nunca, pero aparecer en ese pasillo central permite que algunas de sus características resulten más dañinas que en la banda. Esta temporada tira más a menudo a puerta: ha pasado de hacerlo 2 veces por partido a algo más de 3. También regatea más: ha pasado de 1,5 dribles exitosos por partido a 2. Y eso, como explica su gente, está directamente relacionado con pasar más tiempo cerca del gol.

La conversación veraniega de Ancelotti no fue fruto de la improvisación. Cuando el italiano llegó al Madrid y comenzó a evaluar la plantilla en los entrenamientos, coincidió con su cuerpo técnico en el convencimiento de que Rodrygo guardaba un potencial enorme. También estuvieron de acuerdo en que no debían empujarlo de manera inmediata a cumplir esas expectativas que veían a su alcance. Le fueron dando minutos a lo largo del curso, y él exprimió de manera memorable la última tanda de los correspondientes a la Champions. Pese a eso, el momento que consideraban oportuno para el siguiente paso era esta temporada. Y no solo por lo que atañía al propio Rodrygo.

De ahí el anuncio del traslado más habitual al centro. Aunque Ancelotti todavía le ve más virtudes en la banda, también estaba convencido de la inteligencia y versatilidad del brasileño, de la capacidad que tendría de entenderse con Benzema, y de las opciones que podría abrir al equipo cuando el francés faltara. Cuando el italiano entendió que el club no iba a ficharle un delantero de repuesto para Benzema, pensó en el brasileño, aunque empezara usando a Hazard, siguiendo la ruta de las jerarquías que siempre respeta. Pero el campo hizo su trabajo de juez, al que suele referirse Ancelotti, y aquí tiene lanzado a Rodrygo, más cerca de las zonas en las que inventan el francés y Vinicius. También más cerca de donde puede contribuir a cortocircuitar la salida del balón rival. Porque el miércoles el técnico dijo que había destinado al brasileño al centro para tapar mejor a los dos centrales y que el Shakhtar no durmiera el partido. Lo agitó bien.

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Sobre la firma

David Álvarez

Redactor que cubre la información del Real Madrid en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de la sección de Deportes. Ha cubierto los Juegos Olímpicos y la Eurocopa. Antes trabajó en ABC, El Español, ADN, Telemadrid, y La Gaceta de los Negocios. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra.

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