Ancelotti: “Los tres de arriba han combinado haciendo algo espectacular”

El entrenador del Real Madrid celebró el entendimiento de Benzema, Vinicius y Rodrygo, pese a que no sacaron todo el partido a las ocasiones que generaron

Vinicius y Benzema celebran el gol del brasileño al Shakhtar.
Vinicius y Benzema celebran el gol del brasileño al Shakhtar.SUSANA VERA (REUTERS)

Benzema no encontró el gol contra el Shakhtar, pero se descubrió más acompañado que nunca arriba. Vinicius, Rodrygo, e incluso Valverde, parecen bailar ya al son de la misma música que el francés, que ha atravesado años de desconcierto y soledad. Carlo Ancelotti resumió con entusiasmo la última representación de su delantera contra el Shakhtar: “Los tres de arriba han combinado haciendo algo espectacular”, dijo, aunque quedó el lamento de la falta de puntería. El Real Madrid remató 36 veces, 14 de ellas a puerta, y solo embocó dos tantos. El más frustrado fue Benzema, que insistió hasta el final, con dos tiros más allá del minuto 85, mientras su nueva banda insistía en que lo siguiera intentando. Funcionó casi todo menos eso, como dijo Kroos: “Hay días así. El balón no quiere entrar. Ha sido un partido para ganar 7-1, pero al final son tres puntos. Victoria merecida y ya está”.

RMAReal Madrid
Real Madrid
2
Andriy Lunin, Alaba, Dani Carvajal, Ferland Mendy, Eder Militao, Aurelien Tchouameni (Camavinga, min. 75), Federico Valverde, Kroos, Benzema, Vinicius Junior y Rodrygo (Marco Asensio, min. 80)
SHA Shakhtar
1
Shakhtar
Anatolii Trubin, Bogdan Mykhaylichenko, Matvyenko, Valerii Bondar, Yukhym Konoplia, Sudakov (Neven Durasek, min. 88), Artem Bondarenko, Mykhailo Mudryk, Stepanenko (Lassina Traore, min. 88), Shved (Ivan Petryak, min. 67) y Zubkov (Danylo Sikan, min. 67)
Goles 1-0 min. 12: Rodrygo. 2-0 min. 28: Vinicius Junior. 2-1 min. 38: Zubkov.
Árbitro Ivan Kruzliak
Tarjetas amarillas Valerii Bondar (min. 54) y Mykhailo Mudryk (min. 92)

Mientras Benzema va acercándose poco a poco al gol, y a los destellos de la temporada pasada, a su alrededor siguen creciendo los jóvenes, que ya no prometen: Vini, Valverde y Rodrygo dominan. A ratos el Madrid parece atacar con una delantera de cuatro. Rodrygo ha empezado el curso donde dejó el anterior, una temporada de explosión tardía y episódica, pero de episodios legendarios. Este año ha adelantado los fogonazos, y contra el Shakhtar abrió el marcador después de un recorte fallido. Pero el brasileño avanza con una convicción formidable en su progresión general por el carril del centro. Siguió, disparó y marcó.

Su presencia en esa zona, más centrada de lo habitual, en realidad respondía más a razones defensivas que a un plan de ataque, como explicó Ancelotti: “Ha cambiado un poco la posición, para hacer la presión a los dos centrales. Manejan bien el balón, y pueden quitar intensidad al partido. Hemos defendido de manera distinta, jugando más por dentro. El 4-4-2 se puede hacer en algunos partidos. Rodrygo tiene una calidad extraordinaria. Puede jugar en cualquier sitio, pero su posición no era por algo ofensivo, sino para tratar de defender con más presión”.

Aunque la concentración allí buscaba defender mejor, aquella zona se convirtió en un lugar de recreo para el ataque de los tres de arriba, que jugueteaban de memoria, con paredes, regates, una coreografía engrasada y amenazante. El segundo gol del Madrid, de Vinicius, salió de uno de esos intercambios fulgurantes. Benzema con Valverde, Valverde con Benzema, después Rodrygo, y este desde un espacio estrechísimo, a Vinicius, que corría hacia el punto de penalti, y que volvió a marcar desde una zona central, un barrio que apenas olisqueaba de lejos hace solo dos años.

Tras la marcha de Cristiano, Benzema atravesó temporadas de desesperación en las que se vio rodeado de marcianos, tipos que parecían manejarse en el fútbol en un idioma indescifrable para él, o a quienes les resultaba ininteligible lo que él pretendía. Hubo un momento de esperanza fugaz cuando llegó Hazard, pero fueron apenas un puñado de minutos, sobre todo aquellos del partido contra el PSG en el que le rompieron el tobillo. Después, de nuevo la soledad, hasta que el año pasado Ancelotti se lo tradujo todo a Vinicius. Detrás del brasileño se fueron sumando Valverde y Rodrygo, que ya lleva cuatro goles. En toda la temporada pasada sumó nueve. Y estamos empezando octubre.

Contra el Shakhtar hubo varios tramos en los que abundaron esos malabarismos en espacios minúsculos como el que terminó en el gol de Vini. Un nuevo mundo prometedor para Benzema, que sin embargo terminó frustrado sin alcanzar la red. Aunque eso no pareció preocupar a Ancelotti: “No ha marcado, pero esto es la última cosa en la que pensamos. Ha crecido mucho su condición. Ha sido un partido completo”, dijo. “Ha sido determinante con su posición, con su calidad. Ha jugado para los compañeros”. Y sus compañeros ya bailan a su música como si fuera propia.

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Sobre la firma

David Álvarez

Redactor que cubre la información del Real Madrid en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de la sección de Deportes. Ha cubierto los Juegos Olímpicos y la Eurocopa. Antes trabajó en ABC, El Español, ADN, Telemadrid, y La Gaceta de los Negocios. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra.

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