Caeleb Dressel abandona los Mundiales de Natación de Budapest

La federación estadounidense anuncia la retirada y defiende que la “prioridad” es la “salud” del nadador, que llevaba dos oros en la cita de Hungría tras superar una depresión

Caeleb Dressel este miércoles antes de la prueba de 100m estilo libre.
Caeleb Dressel este miércoles antes de la prueba de 100m estilo libre.ANTONIO BRONIC (REUTERS)

Caeleb Dressel abandonó los Mundiales de Natación de Budapest. Sin dar más argumentos que un comunicado escueto y ambiguo que mencionó “razones médicas” “no ligadas a la Covid”, la gran estrella de la natación mundial se retiró de la competición tras hacerse con dos oros en la cita húngara (en 50 metros mariposa y en el 4 x 100 libre) y sin que en sus cuatro apariciones entre el sábado y el martes exhibiera muestras de baja forma ni de lesión alguna. Justo cuando por delante asomaban dos rivales formidables retándole en sus pruebas fetiche: el rumano David Popovici en el 100 libre y el húngaro Kristof Milak en el 100 mariposa.

USA Swimming, la federación estadounidense, emitió un comunicado muy sibilino pasadas las cinco de la tarde de este miércoles: “Después de parlamentar con Caeleb, sus entrenadores y el cuerpo médico, se ha adoptado la decisión de retirarlo de los Mundiales de Natación de Budapest, en Hungría. Nuestra prioridad es y siempre será la salud de nuestros atletas y continuaremos proporcionando a Caeleb la asistencia que necesita para recuperarse rápido”. Fuentes de la federación precisaron que los problemas que aquejaban al nadador no tenían relación con el Covid.

La construcción semántica del discurso recordó a los comunicados oficiales que hace un año emitió el comité olímpico de Estados Unidos para justificar el abandono de Simon Biles de los Juegos de Tokio, víctima de diversos tormentos psicológicos.

Dressel, que cumplirá 26 años en agosto, nunca fue un joven emocionalmente estable. Tras ganar cinco oros en los Juegos de Tokio hace un año, confesó que sufrió una depresión severa. Repentinamente, sintió que lo que hacía ya no tenía ningún sentido. Hasta la Navidad, experimentó un poderoso deseo de abandonarlo todo. No solo se planteó dejar la natación. Declaró en una entrevista que recayó en un estado anímico tan “miserable” que debió recurrir a tratamiento psicológico. Cuando a su madre Christina le preguntaron ante la cámara si había temido por la vida de su hijo, tuvo que detenerse a pensarlo: “No creo”.

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Sobre la firma

Diego Torres

Es licenciado en Derecho, máster en Periodismo por la UAM, especializado en información de Deportes desde que comenzó a trabajar para El País en el verano de 1997. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos, cinco Mundiales de Fútbol y seis Eurocopas.

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