Del paseo de Paula Badosa al adiós de ‘Ali’ Tsonga

La cuatro del mundo despacha el debut en 54 minutos, cediendo solo dos juegos (6-2 y 6-0 a Ferro), y el veterano francés se despide del tenis en la central parisina

Badosa celebra su victoria contra Ferro, este martes en la Philippe Chatrier de París.Foto: MICHEL EULER (AP) | Vídeo: EPV

Tenía Paula Badosa ganas de pisar de nuevo la central de Roland Garros, de probarse y de empezar a quitarse el regusto agridulce con el que había aterrizado en el gran torneo francés, pero no había manera. Antes de que ella interviniera contra la local Fiona Ferro, la emoción de la tarde retrasó su puesta de largo. Se despedía del tenis Jo-Wilfred Tsonga, Ali Tsonga, el pegador que además de guardar un parecido más que razonable con el legendario boxeador, quiso firmar un buen último baile y se resistió hasta el final, aunque Casper Ruud lo tumbó. Luego vino el homenaje, los saludos, los vídeos, el llanto… y la española, cuarta mejor raqueta del mundo, aguardando en el vestuario.

“Soy bastante intensa, así que me gusta trabajar duro y calentar mucho, aunque tal vez hoy he tenido que hacerlo un poco más porque he tenido que esperar a Jo… Así que el próximo día tendré que decirle a mi preparador que se calme”, bromeaba la catalana después de un episodio que comenzó a cámara lenta por el adiós a Tsonga, y que transcurrió después a toda mecha: en tan solo 54 minutos, Badosa ya había resuelto el estreno al sprint (6-2 y 6-0) y se había ganado la cita en la segunda estación del torneo con la eslovena Kaja Juvan.

“Honestamente, no venía aquí de la mejor manera en cuanto a confianza. Cuesta mucho construirla, pero se va muy rápido” introdujo. “Creo que tenísticamente estoy bien, pero mentalmente he dado varios pasos atrás desde Madrid, así que cada partido y cada minuto en pista me van a ayudar a conseguir esa confianza que necesito”, prolongaba la española, encantada de volver a saborear un duelo en la Chatrier, el escenario en el que el año pasado cedió en los cuartos contra Tamara Zidansek y donde tantas y tantas veces ha soñado con triunfar, porque no olvida aquella visita de niña para ver a Nadal.

Hoy día, ella ya es toda una realidad, luciendo entre las más fuertes del circuito y dispuesta a invertir la dinámica negativa de las últimas semanas. En la Caja Mágica acusó el plus de presión, por eso de jugar en casa, y luego en Roma no pudo con Kasatkina en el segundo compromiso. De ahí el valor de este primer paso en París, resuelto el partido en un santiamén. “Sí, fue rápido. Al principio estaba bastante nerviosa… pero creo que he jugado bien”, valoró, sabiendo que ya han caído cuatro top-10 –Krejcikova, Kontaveit, Jabeur y Muguruza– y que, por lo tanto, todas las jugadoras, sin excepción, están sobre alerta.

“Es más un aviso que otra cosa, porque al final se puede perder con cualquiera. Esto pasa mucho en las chicas, pero también sucede mucho en los chicos; creo que lo hace mucho más interesante, porque saber siempre el final de la película… Hay que estar cada partido al cien por cien, y jugar de favorita tiene algo de engañoso”, continuó. “Como estamos en Roland Garros, vamos a pensar en Wimbledon, ¿no?”, bromeó cuando le preguntaron si tiene la convicción de que puede ganar el título el 4 de junio; “no lo sé, no lo sé. Puede pasar cualquier cosa. Creo que si consigo superar los primeros partidos, puedo optar a esto”.

Fue una tarde con aroma a despedida. Se marchó definitivamente Tsonga, a los 37 años, dejando atrás esos golpeos feroces y aquella final en Australia (2008) contra Novak Djokovic. “La aventura del tenis es formidable”, resumió el de Le Mans. Y el tenis pasa de página, llega un nuevo orden y por ahí se asoma con más fuerza que nadie Carlos Alcaraz, citado este miércoles (hacia las 15.00, Eurosport) con Albert Ramos. También intervendrán Rafael Nadal (no antes de las 20.30, contra Corentin Moutet) y el número uno, Djokovic, en un encuentro con morbo: será ante su compatriota Alex Molcan, entrenado ahora por Marian Vajda, del que prescindió hace solo dos meses.

CARREÑO NO PUEDE CON SIMON, DE 37 AÑOS

A. C. | París

Paula Badosa, la única superviviente española en el cuadro femenino y Roberto Carballés (7-6 (5), 6-1, 3-6, 2-6 y 6-3 a Oscar Otte) fueron los únicos representantes que lograron sortear el listón de este martes, sellado con la dolorosa derrota de Pablo Carreño, ya de madrugada. El asturiano cedió contra el francés Gilles Simon, que a final de año colgará la raqueta y a sus 37 años sigue dejando pinceladas de buen tenis: 6-4, 6-4, 4-6, 1-6 y 6-4, tras 3h 54m en la Simonne Mathieu.

Aunque alcanzó la final del Godó, el gijonés no termina de cogerle el pulso a la temporada. Las caídas en las primeras rondas son frecuentes (Río de Janeiro, Indian Wells, Madrid y Lyon) y esta última subraya la dificultad del momento. Siempre correoso, Carreño –cuartofinalista del torneo en 2017 y 2020– es ahora mismo un flan. Se marchó él y también lo hicieron Pedro Martínez (2-6, 6-4, 6-4 y 7-6 (1) para Henri Laaksonen) y Pablo Andújar (4-6, 4-6, 6-0, 7-5 y 6-0 con Marco Ceccinato).

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Sobre la firma

Alejandro Ciriza

Cubre la información de tenis desde 2015. Melbourne, París, Londres y Nueva York, su ruta anual. Escala en los Juegos Olímpicos de Tokio. Se incorporó a EL PAÍS en 2007 y previamente trabajó en Localia (deportes), Telecinco (informativos) y As (fútbol). Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra.

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