El Barcelona busca 400 millones para reforzar su clase media

El área económica del club azulgrana trabaja en fórmulas para generar nuevos ingresos con el fin de sumar fichajes para el primer equipo, todavía demasiado dependiente de los veteranos y la cantera

Frenkie de Jong controla el balón ante Javi Galán en el Barcelona-Celta.
Frenkie de Jong controla el balón ante Javi Galán en el Barcelona-Celta.Alejandro García (EFE)

A Xavi no le sorprendió el fichaje de Haaland por el Manchester City. Sabía que el noruego tenía apalabrada su llegada al conjunto de Guardiola. Lo sabía, incluso, cuando viajó en marzo para encontrarse con el delantero del Borussia Dortmund “Tenía que intentar convencerlo. Estuvo cerca de hacerlo”, aseguran en el cuerpo técnico del Barcelona. Pero el romanticismo de Xavi chocó con el proyecto del City. “No hemos podido competir a nivel económico”, lamentó el preparador azulgrana después de que el cuadro de Mánchester oficializara el pacto con el Dortmund. El problema, según entienden en el área deportiva, no es que se les escapara Haaland. “Era algo previsible”, explican. Su temor es que no puedan cerrar las operaciones que sí tienen avanzadas por la falta de recursos. “Y este equipo necesita refuerzos”, insisten las mismas fuentes.

El área económica del Barça trabaja desde hace meses en lo que llaman “palancas”. Las palancas no son otra cosa que músculo económico. El Barça busca un nuevo pacto con CVC por los derechos audiovisuales. También intenta cerrar una venta minoritaria de dos unidades de negocios: el Barça Estudios y el Barça Licensing and Merchandising (BLM). A lo que intentará sumar la publicidad en la manga de la camiseta y traspasos de jugadores. En total, el Barça aspira a generar cerca de 400 millones. Una cantidad que le permitiría cerrar el ejercicio en positivo y, como consecuencia, abrir la caja para fichajes. “Seguimos esperando las palancas. Con Haaland el mercado ya se ha empezado a mover. Y se comienza a generar el efecto dominó. No nos podemos quedar fuera”, subrayan desde los despachos de la Ciudad Deportiva Joan Gamper.

En el cuerpo técnico del Barça, por ahora, están tranquilos. Confían en su trabajo. “Está claro que el equipo ha mejorado con Xavi. Se nota su trabajo. Eso es una evidencia”, remarcan en el área deportiva. Sin embargo, cuando parecía que el fútbol azulgrana había vuelto a florecer —”We are back (hemos vuelto)”, celebró Piqué tras la goleada en el Bernabéu—, el equipo de Xavi se marchitó. “Contra el Madrid es especial. Estos jugadores se pueden motivar para esos partidos, pero no es un grupo consistente”, analiza un empleado de la secretaria técnica del Barça. Tras la victoria en Chamartín, el Barça ha jugado 10 encuentros: ha ganado seis, empatado uno y perdido tres, ninguna derrota tan dolorosa como la del Eintracht en el Camp Nou, que lo dejó fuera de Europa.

Tanto el cuerpo técnico como la dirección deportiva tienen claro el diagnóstico: “No nos da para más”. Sin embargo, hay un punto en el que no coinciden. En los despachos miran con recelo a la vieja guardia. “El fútbol en Europa ha evolucionado y se ha vuelto más físico, no se puede competir igual que antes: o tienes mucho talento como Pedri o eres fuerte”, subrayan. En el cuerpo técnico, en cambio, esperan la evolución de la clase media; jugadores como De Jong o Ter Stegen no han tomado aún las riendas. “Hay muchos futbolistas que han vivido muy cómodos bajo el paraguas de Messi. Leo no solo marcaba 50 goles por temporada; atraía la presión y generaba todo el juego”, analizan desde el cuerpo técnico.

Sin el amparo de Messi

El brazalete de Messi lo heredó su buen amigo Busquets. A veces cuestionado, el fútbol del pivote creció desde que Xavi se sentó en el banquillo. Busquets, sin embargo, es el único de los veteranos que meditaba su adiós al Barça. Piqué no piensa moverse del Barça, tampoco Alba. Sergi Roberto ya ultima su nuevo contrato. El mismo liderazgo, el mismo núcleo de capitanes y los mismos roles, ahora sin el amparo de Messi. “Cuando un jugador lleva mucho tiempo, cansa un poco. Quizá Gerard queda un poco fuera de las críticas. Jordi, Sergi y yo no damos tantas entrevistas ni tenemos amigos fuera”, aseguró Busquets al diario Sport.

Xavi se entrega a sus excompañeros. “Entienden el juego”, dice en una declaración que compromete a los fichajes de las últimas temporadas. El técnico espera el paso adelante de la clase media, siempre pendiente de la cantera. “Pedri es el que pega al equipo para jugar a lo que queremos”, dicen en el cuerpo técnico, mientras el futuro de Ansu Fati es una moneda en el aire. “No sabemos cómo va a progresar”, concluyen. No les queda más remedio que esperar a las “palancas económicas” para reforzar al equipo, sabiendo eso sí que están en la cola del mercado y no se pueden permitir volver a fallar con el perfil de los jugadores para acabar con la pinza jóvenes-veteranos.

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Sobre la firma

Juan I. Irigoyen

Redactor especializado en el FC Barcelona y fútbol sudamericano. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS. Ha cubierto Mundial de fútbol, Copa América y Champions Femenina. Es licenciado en ADE, MBA en la Universidad Católica Argentina y Máster de Periodismo BCN-NY en la Universitat de Barcelona, en la que es profesor de Periodismo Deportivo.

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