LaLiga Santander jornada 29Así fue
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La Real Sociedad perdona al Sevilla

El cuadro de Imanol goza de numerosas ocasiones para ganar a un rival cascado

Sorloth falla con todo a favor ante el portero sevillista Dmitrovic.
Sorloth falla con todo a favor ante el portero sevillista Dmitrovic.Julio Muñoz (EFE)

La Real Sociedad perdonó al Sevilla. Es la principal reflexión que dejó un partido muy entretenido, lleno de ocasiones, en especial del cuadro vasco, que gozó en la segunda mitad de hasta cinco clarísimas oportunidades de gol, incluidos un lanzamiento al palo de Portu y otro de Silva al larguero. Sin su goleador Oyarzabal, lesionado de gravedad, la Real no pudo apuntillar a un Sevilla cansado, plagado de bajas, que, sin embargo, mantiene la segunda plaza aunque las sensaciones no sean del todo buenas. Al Sevilla le falta precisión en el último pase y eficacia, cualidades que brillan cuando los equipos están frescos. La Liga es ya una quimera para los andaluces, que enlazan su tercer empate consecutivo. Con esta sangría de puntos, el Sevilla tendrá complicado acabar segundo. El dato más evidente de la impotencia del equipo sevillano se plasmó en que no tiró entre los tres palos de la meta defendida por Remiro.

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Sevilla
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Dmitrovic, Koundé, Jesús Navas, Gudelj, Augustinsson, Óliver Torres (Rakitic, min. 66), Lucas Ocampos, Jesús Corona (Lamela, min. 66), Delaney (Montiel, min. 79), Munir (Joan Jordán, min. 45) y Anthony Martial (En-Nesyri, min. 58)
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Remiro, Elustondo, Zaldua (Gorosabel, min. 45), Le Normand, Diego Rico, Merino (Guridi, min. 63), Martín Zubimendi, Rafinha (David Silva, min. 62), Portu (Isak, min. 74), Januzaj (Ander Martín, min. 85) y Sörloth
Goles
Árbitro César Soto Grado
Tarjetas amarillas Zaldua (min. 31), Januzaj (min. 81) y Gorosabel (min. 88)

La Real, curiosamente, ha mutado. Es un equipo muy seguro atrás: en ocho de sus 10 últimos partidos no ha encajado. En Sevilla, sin embargo, dejó escapar una gran oportunidad de acercarse a los puestos que dan derecho a jugar la próxima Liga de Campeones.

Diluviaba en Sevilla. Imanol Alguacil alucinaba en la banda. Portu se había convertido en el mejor defensa del Sevilla. Ocurrió en el minuto 39. El rústico Sorloth se encontró con un balón en el área pequeña tras un despeje fallido de Gudelj. El noruego, con todo a favor, disparó por bajo y el balón rebotó en su compañero, que estaba tirado en el césped, para que saliera por encima de la meta de Dmitrovic. Fue la única jugada digna de mención de un primer tiempo donde el Sevilla, al que incluso se le lesiona el portero titular Bono en el calentamiento, demostró que está pidiendo con urgencia el descanso que concede el próximo parón de selecciones. Un Sevilla al que la Real perdonó porque no se atrevió a ir de forma descarada a por él. Quizás la ausencia de Oyarzabal marca a los vascos. Un equipo andaluz que no tiró entre los tres palos de la meta de Remiro en un primer acto en el que, simplemente, intentó sostenerse.

Quizás sea mucho teniendo en cuenta la fatiga mental y física acumuladas tras la eliminación europea ante el West Ham, pero realmente poco bagaje para defender su posición ante unos perseguidores que no dan tregua.

El Sevilla salió mejor en la segunda mitad. Un gran centro de Navas estuvo a punto de acabar en gol, pero la entrada de David Silva lo cambió todo. Dmitrovic salvó dos claras opciones realistas; Portu remató al larguero; Delaney salvó bajo palos; Silva envió un balón al larguero y todavía Guridi falló con todo a favor en una volea en el área pequeña. Alguacil seguía sin creérselo. El cero a cero, aunque costaba asimilarlo, resultó inamovible. Un punto que sienta mejor a un Sevilla que lo da todo, pero que no puede, y que premia a una buena Real, a la que le faltó mucha puntería.

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