La fría cordialidad entre Bordalás y Marcelino

Enfrentados desde 2019 tras una eliminatoria de Copa, los dos técnicos se juegan en Mestalla el pase a la final

José Bordalás y Marcelino García Toral se saludan en la ida de las semifinales de Copa en San Mamés.
José Bordalás y Marcelino García Toral se saludan en la ida de las semifinales de Copa en San Mamés.AFP7 vía Europa Press (AFP7 vía Europa Press)

José Bordalás y Marcelino García Toral mantienen una fría cordialidad, al menos en apariencia. En el estadio de Mestalla, en el partido de vuelta de la semifinal de la Copa del Rey de este miércoles (21.30, Dazn y Telecinco), volverán a saludarse educadamente, como hicieron ya dos veces en la presente temporada, pero luego se mirarán de reojo cada uno desde su banquillo.

Después del empate (1-1) de la ida, se prevé un partido caliente y ruidoso horas después de la segunda mascletà disparada por la empresa Dragón de Villena, aunque el campo no se llenará, porque la Generalitat no permitió, dos días antes de que se levantara la restricción del 85% de aforo, hacer una excepción. Al menos, en este contratiempo para el Valencia, ningún dedo acusador señaló a Bilbao, como sí sucedió en la designación del árbitro, Gil Manzano, a quien incluso apuntan como peñista del Athletic, pese a que los datos indican que es el colegiado que más penaltis le pita en contra al equipo bilbaíno.

En la rueda de prensa de Marcelino, el técnico rojiblanco proclamó este martes de nuevo su amor hacia la hinchada del Valencia, aseguró que la palabra encerrona no le gusta, “porque en el campo juegan once de cada equipo y en la grada la afición anima al suyo, como pasó en San Mamés”, y señaló que respeta cualquier estilo de juego, “tanto el del Barcelona como el del Valencia, por hablar del partido anterior y del siguiente”. En todo caso, aclara: “Que yo dijera que en el partido de ida se jugó poco, no es una censura al Valencia ni a Bordalás. En todo caso, es el árbitro el que debe asegurar que se juega”.

En Valencia, Bordalás se mostraba combativo, aunque sin nombrar a nadie, pero apuntó que en Bilbao se había intentado condicionar el partido. Tanto insistió en esa cuestión que una de las preguntas que le lanzaron a Marcelino pareció más un misil al entrenador del Valencia: “Cuando Bordalás dice hasta tres veces en su rueda de prensa que desde Bilbao se está intentando condicionar el partido, ¿no cree que es él quien está intentando condicionarlo?”, El entrenador del Athletic templó gaitas: “Máximo respeto a Bordalás. Vamos a jugar un partido maravilloso, ante una afición extraordinaria. Los dos equipos somos privilegiados por estar ahí”.

No quiso Marcelino que ni una sola de las palabras sirviera para encender la chispa que ya hizo estallar un polvorín entre los dos en enero de 2019, cuando el Valencia, que entonces entrenaba el actual técnico del Athletic, eliminó en los minutos de descuento al Getafe, que dirigía Bordalás. La tángana que se montó fue épica. Ambos técnicos se habían retado en los días previos con declaraciones provocadoras. En el campo hubo gestos feos entre ambos equipos, el partido se embarró y la tensión estalló al finalizar el encuentro.

Marcelino y Bordalás se evitaron a partir de ese momento. La temporada pasada, el entrenador del Athletic decidió salir al banquillo con el partido ya empezado para evitar el saludo al técnico rival que, en la presente campaña no han podido obviar.

Después del partido de ida en San Mamés, que acabó con empate a un gol, Bordalás se lamentó del arbitraje y Marcelino incidió en que solo se habían jugado 20 minutos de la segunda parte, aunque insistió: “Eso es cosa del árbitro, no del rival”. También lamentó que en el partido de vuelta, el Athletic tendría menos descanso que el Valencia: “Las opiniones son interpretables, los hechos irrefutables”, repetía en la previa del partido. En Valencia, Bordalás, en un ejercicio de matemáticas creativas, aseguraba que era el Athletic quien más descanso global había tenido.

No se ponen de acuerdo en casi nada, solo en la importancia del partido en el que el Valencia mira con lupa el estado físico de José Luis Gayá, que se lesionó en los isquios durante el partido de Liga contra el Barcelona el domingo 20 de febrero en Mestalla (1-4). Mientras, en el rincón contrario, Marcelino dispone de todos los jugadores para componer la alineación con la que el Athletic buscará un lugar en la final que se disputará en el estadio de La Cartuja.

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