España pierde contra Noruega y deberá ganar a Polonia para estar en semifinales

La selección, floja en defensa y víctima de un apagón en ataque, sufre su primera derrota ante un equipo nórdico superior (23-27) y se la jugará en la última jornada

Vetle Aga frena a Jorge Maqueda en una acción del partido.
Vetle Aga frena a Jorge Maqueda en una acción del partido.VLADIMIR SIMICEK (AFP)

La clasificación de España para las semifinales del Europeo pasa por una final este martes contra Polonia (15.30, Teledeporte), un conjunto ya sin nada que decir en el torneo salvo ser juez de una última jornada decisiva. No es mal negocio para los Hispanos en un campeonato que se abrió con tantas incertidumbres deportivas y con la amenaza general de la covid. Tuvieron la opción de cerrar el pase ante Noruega, les valía incluso el empate, pero lo que ocurrió en la pista les negó todos los caminos.

Se reparten dos plazas para entrar en la lucha por las medallas y ya todo queda entre España, Suecia y Noruega, ahora empatadas con seis puntos. Una victoria frente a Polonia dispararía a la selección a las semifinales. En el otro duelo del grupo se la jugarán los dos equipos nórdicos. Un choque de cabezas tremendo.

No caían los Hispanos en un Europeo desde hacía tres ediciones, en 2018 ante Eslovenia. 17 partidos invictos (récord del campeonato por delante de los 14 de Suecia entre 1998 y 2002), hasta que se cruzaron con una Noruega que les sometió de cabo a rabo. No le hizo falta ninguna versión extraordinaria ni abundante de su gran estrella, Sander Sagosen (cuatro goles), que permaneció en barbecho en el banquillo durante un buen tramo. Reinkind, Toft, Gullerud, Barthold y compañía se valieron por sí mismos.

Las distancias nunca resultaron insalvables, no superaron los cinco goles, pero las sensaciones españolas siempre llevaron, en el mejor de los casos, al escepticismo. Permeable en defensa casi toda la noche, terminó de claudicar cuando solo fue capaz de anotar cuatro dianas en los últimos 20 minutos, y una de ellas con todo sentenciado. Le ocurrió justo cuando logró ponerse a uno (19-20) en el minuto 41 con un emboque de Agustín Casado, el primero suyo. Pareció abrirse entonces un nuevo escenario; sin embargo, nadie lo sabía pero aquel fue el principio del fin para España, que se pasó 11 minutos seca.

El duelo empezó con un 2-0 de la selección a portería vacía tras un robo de Aleix Gómez cuando Noruega atacaba siete contra cinco. Pero de esa gran acción inicial lo único que fue capaz de mantener España hasta el descanso fue la actividad de su extremo derecho, su mejor pieza en una primera parte que se empinó muy pronto. A partir de entonces, cinco goles seguidos de los nórdicos fijaron su superioridad, reflejada pronto en un 5-10 (minuto 16).

Noruega, con un Sagosen refugiado pronto en el banquillo, desplegó unos minutos de balonmano fluido y gran eficacia que resultó inabordable para España pese a un Pérez de Vargas que tampoco era un coladero bajo palos. Ese tramo abrió brecha y marcó el paso porque en ataque a la selección también le costaba ver las cosas claras más allá de Gómez, autor de las cinco primeras dianas de los suyos y casi de la mitad de la producción hasta el intermedio.

Poco a poco, los de Ribera pudieron contener daños, primero con un parcial de 3-0 y al final con un robo, cómo no, de Aleix Gómez para hacer la goma (11-14 al descanso). Se agarraban en el marcador, aunque necesitaban otras dinámicas en la cancha.

La selección encontró mejores sensaciones en ataque tras los 15 minutos de reflexión. Dani Sarmiento -uno de los veteranos a los que ya se daba por perdido por cuestiones de edad (37 años) y relevo generacional, pero reclutado de urgencia ante la amenaza de la covid- dirigió a una España más enderezada en ataque. Maqueda, otro clásico que ahí sigue, también percutía desde el exterior.

El problema, sin embargo, seguía estando atrás porque los Hispanos no conseguían levantar un dique. El encuentro entró en un intercambio de golpes, un escenario que aun así, palada a palada, le llevó a ponerse a uno con ese tanto de Casado. Pareció otra entrega de la capacidad infinita de España para domar escenarios desfavorables y estirar la cuerda hasta encontrar una rendija por la que colarse. Pero esta vez no se consumó el volteo. El tramo final, sin huellas hace tiempo de Aleix Gómez, resultó un ejercicio de impotencia y, en último término, a Jordi Ribera solo le quedó tratar que la diferencia no fuera mayor. Todo queda pendiente de este martes: una victoria contra Polonia vale otras semifinales.

España, 23 - Noruega, 27

España: Pérez de Vargas; Aleix Gómez (5, 2p), Maqueda (6), Casado (3), Chema Márquez (1), Ángel Fernández (1) y Figueras (-) -equipo inicial- Corrales (ps), Gurbindo (-), Peciña (-), Sarmiento (1), Solé (2), Ariño (-), Gedeón Guardiola (3), Tarrafeta (-) y Sánchez-Migallón (1)

Noruega: Bergerud; Bjornsen (2), Reinkind (4), Gullerud (5), O’Sullivan (-), Sagosen (4) y Barthold (6, 1p) -equipo inicial- Saeveraas (ps), Aga (), Overjordet (2), Overby (-), Toft (4), Tonnesen (-), Gulliksen (-), Blonz (-) y Rambo (-)

Marcador cada cinco minutos: 2-1, 2-5, 5-10, 9-12, 10-13 y 11-14 (Descanso); 14-17, 18-20, 19-22, 19-24, 21-26 y 23-27 (Final)

Árbitros: Pavicevic y Raznatovic. Expulsaron por tres exclusiones a Vetle Aga (m.60). Excluyeron dos minutos a Maqueda, Casado, Toft, Overby y Tonnesen.

Ondrej Nepela Arena de Bratislava.

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