EUROLIGA

El Real Madrid se queda corto en Tel Aviv

Los de Laso caen ante el Maccabi en otro final ajustado (86-84) en el que la producción de Dorsey superó la de un Tavares fatigado

Thompkins busca el pase ante Caloiaro
Thompkins busca el pase ante Caloiaro

El Real Madrid concedió en Tel Aviv su tercera derrota en los cuatro últimos partidos de la Euroliga, la octava en 21 jornadas. Venció el Maccabi en un final apretado y polémico gracias a los 30 puntos de un sobresaliente Tyler Dorsey. Se quedó corto el conjunto de Laso al que, a pesar de la notable aportación de Thompkins (20 puntos y seis rebotes) y Abalde (13 puntos y siete asistencias), le volvió a pesar su Tavaresdependencia. El pívot cavoberdiano estiró su influencia hasta los 33 minutos en pista y llegó fatigado a un desenlace que tuvo un arbitraje editorializante. Con 80-80 en el marcador a falta de 50 segundos se desató un concierto de silbato en el que todas las decisiones y revisiones terminaron apuntalando el triunfo israelí. Se colocó el Madrid a un punto, 85-84 a falta de 8 segundos, y, a partir de ahí, la fotofinish fue siempre amarilla. Chocó Taylor con Hunter intentando escapar del bloqueo para atajar a Wilbekin y le señalaron una sorprendente antideportiva (por no estar el balón en juego), pero Hunter falló los dos tiros libres y se repitió el saque de banda. En otra revisión ajustada, en la que volvió a salir perdiendo Taylor en su intento de robo ante Wilbekin, el balón volvió al Maccabi y el propio Wilbekin acabó de nuevo en la línea de tiros libres. Anotó solo uno y Carroll asumió la responsabilidad de subir la pelota y jugarse el último lanzamiento, pero no llegó a armar el brazo y la opción de prórroga o de triunfo se le escurrió de las manos.

Se presentó el Madrid en Tel Aviv aplicado en defensa y dinámico en ataque. Con la mandíbula apretada para sobreponerse a las bajas de núcleo duro (Llull, Rudy y Felipe) y a las dos derrotas en casa en las tres jornadas previas. Y el propósito de enmienda llevó a los de Laso a firmar un contundente 2-11 en menos de tres minutos, con Abalde marcando el paso (5 asistencias y 7 puntos en los primeros ocho minutos) y la pareja Thompkins-Tavares elevando el listón. Se defendió el Maccabi con los triples de Dorsey y los rebotes de Zizic pero, a base de intensidad, los visitantes se hicieron con el ritmo de las operaciones. Laprovittola dio un vibrante relevó a Alocén y, con dos triples y dos asistencias en un santiamén, consolidó la fulgurante puesta en escena del Madrid (22-33, m. 9). El acierto desde el perímetro en ese tramo diversificó el ataque madridista, mitigó la Tavaresdependencia y permitió el relevo sosegado del caboverdiano. El expediente del pívot más determinante de la Euroliga oscila desde hace semanas, a golpe de minutadas (media hora de media en pista) y exhibiciones, entre los 23 y los 36 de valoración en ocho de las diez jornadas precedentes. Puro espejismo ante los 30 minutos siguientes en el que la efervescencia se convirtió de nuevo en claustrofobia.

Importante por las vías que abre para los suyos y las que tapa para el rival, el viaje al banquillo de Tavares liberó al Maccabi, que rompió a sudar en el segundo cuarto. A la excelsa producción de Dorsey (16 puntos, con un 3 de 3 en triples, en la primera mitad) se sumó la intendencia de Dibartolomeo y los de Sfairopoulos entraron con determinación en el partido. El parcial de los locales creció hasta el 16-2 mientras el Madrid intentaba recuperar el guion inicial. Del 19-31 al 35-33, que empujó a Laso a reclutar a su otra arma recurrente en estos tiempos de recursos limitados. Carroll volvió a ejercer de espuela y desatascador y, con nueve puntos en siete minutos, recompuso al figura de su equipo con margen suficiente para llegar al descanso por delante en el marcador (45-46, m. 20). La reacción del conjunto israelí se cimentó en una defensa que, con varias vueltas de tuerca, rebajó la producción del Madrid nada menos que en 20 puntos (de los 33 del primer cuarto a los 13 del segundo).

En la reanudación, Bender y Thompkins rivalizaron desde el perímetro a golpe de muñeca; Dorsey y Abalde continuaron puliendo su incidencia en el encuentro a pista completa; y Zizic y Tavares midieron fuerzas en la pintura. Con Wilbekin seco de cara al aro, Dorsey acaparó balones y puntos para sostener el pulso en los locales y Thompkins aprovechó la sobrevigilancia a Tavares para abrirse huecos en la pista y la estadística. El intercambio de golpes deparó un combate de colmillo y erosión del que salió por delante el conjunto madridista camino de la recta de meta (63-66, m. 30). El impulso de Bryant y un triple de Wilbekin exprimieron la resiliencia de los de Laso. Pero un dos más uno de Abalde, una falta en ataque de Zizic y un tiro libre del imprescindible Tavares colocaron el triunfo en la cornisa (76-76, m. 37; 80-80 a 50 segundos del final). Se descolgaron los madridistas. Dorsey superó la defensa de Laprovittola en dos ataques consecutivos y alcanzó su récord de 30 puntos (con 7 de 9 en tiros de dos y 4 de 5 en triples). El Madrid se lanzó a por el milagro en mitad de una secuencia de tiros libres que pareció una tanda de penaltis. La mano de Elías impulsó al Maccabi, la de Carroll no atinó para rescatar al Madrid. Segunda derrota en cuatro días para los de Laso, que se bajan del podio de la clasificación.

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