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España se enreda ante Polonia

Los de Scariolo, erráticos e incapaces de frenar a Slaughter, pierden su primer partido en la clasificación para el Eurobasket de 2021

Slaughter lanza ante Sebas Sáiz
Slaughter lanza ante Sebas Sáiz fiba

Errática y destemplada, España perdió ante Polonia su primer partido en la clasificación para el Eurobasket de 2021, que se retomará dentro de nueve meses, allá por noviembre, visitando a Israel y recibiendo a Rumanía. Incapaces de frenar a A. J. Slaughter (26 puntos, con 4 de 7 en triples), los de Scariolo se fueron desdibujando con el paso de los minutos, firmaron un pobre 6 de 26 en triples, fallaron 8 tiros libres, coleccionaron 23 pérdidas de balón y desperdiciaron su dominio en el rebote (44-27). Sebas Sáiz (15 puntos y 12 rebotes) y Dani Díez (16 puntos y seis rebotes) fueron escaso argumento para desmontar el plan polaco. En el tramo final, Santi Yusta sufrió una preocupante lesión y, tras ser examinado en el pabellón, fue trasladado al hospital. Allí confirmaron horas después que sufre una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda.

Llegaba Polonia a Zaragoza después de una inesperada derrota en casa ante Israel en la primera jornada de las ventanas de clasificación y, el propósito de enmienda, le llevó a agarrarse con firmeza al partido ante España. De nada les sirvió a los de Scariolo su holgado dominio en el rebote, agarrados de nuevo al despliegue físico de Sebas Sáiz, porque el jugador del Betis A. J. Slaughter, se convirtió en una pieza indetectable para la defensa de la selección. El base de Kentucky, nacionalizado polaco para el Eurobasket de 2015, presumió de manejo, de puntos y asistencias, de efervescencia y determinación para gobernar el duelo. Bien secundado por Sokolowski y Cel, Slaughter derritió la producción de Dani Díez, desmoralizó a todas sus parejas de baile (Alocén, Bassas, San Miguel…) y desató la ansiedad en los locales.

Superados los ajustes iniciales, Polonia se adjudicó con solvencia el segundo (16-23) y el tercer cuarto (20-27), firmó el empate antes del viaje a los vestuarios y llegó a alcanzar un +11 de ventaja antes de entrar en la recta de meta (53-64, m. 28). Para entonces, los porcentajes de tiro de España reflejaban la erosión de las prisas y las pérdidas de balón ascendían a 20. No les fluía el balón a los de Scariolo y la absoluta dependencia de Sebas y Dani Díez convirtió en previsible cada ataque de la selección. Un triple de Cel, el octavo de Polonia, y la fea lesión de Yusta, en un mal apoyo de la rodilla izquierda, tras un contraataque terminaron de complicar el panorama para España (59-74, m. 34).

Alocén no encontró el punto de ebullición que mostró ante Rumanía, Bassas perdió el tacto de su debut hace tres días, Brizuela se trastabilló en cada intento de despegue, y Rabaseda y Beirán se quedaron cortos en su amparo de capitanía. Por dentro, Llovet y Guerrero no encontraron tampoco el pulso. Los cinco triples fallados por los de Scariolo en el comienzo del último cuarto hicieron inviable el recorte a bocados de la diferencia y la defensa polaca cerró el resto de vías. Alocén anotó desde ocho metros pero, acto seguido, Rabaseda no tocó ni aro en su intento por acortar la diferencia a nueve. Ahí regresó Slaughter para gestionar un aterrizaje sin sobresaltos para Polonia (69-80).

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