Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Carolina Marín pierde ante Intanon la final del Masters de Indonesia

La onubense, que buscaba ganar en el escenario en el que el año pasado se rompió el ligamento cruzado, cae 21-19, 11-21 y 21-18 contra la tailandesa

Un golpeo de Carolina Marín.
Un golpeo de Carolina Marín. EFE

En Indonesia, en el Istora Senayan de Yakarta, buscaba Carolina Marín un premio a su constancia, tenacidad y garra. Las que ha puesto durante el último año para recuperarse de la rotura del ligamento cruzado. En el Istora, justo a finales de enero de 2019, tuvo que abandonar la final contra la india Saina Nehwal que dominaba por 10-3. En un movimiento lateral, la rodilla cedió. Se tiró al suelo, asustada, pidiendo la ayuda de Anders Thomson, su segundo entrenador. Se levantó sola, intentó probarse y tras ganar un punto más avisó al árbitro de que no podía seguir. Se tiró de nuevo al suelo y rompió a llorar. “No puedo, no puedo”. En casa, Fernando Rivas, su técnico, se dio cuenta enseguida de que la lesión era grave y reunió al resto del equipo para trazar el plan de recuperación. Las pruebas confirmaron que Marín se había roto el cruzado. Pasó por el quirófano y a la semana siguiente estaba entrenando a la pata coja en el CAR.

La fecha del Masters de Indonesia estaba marcada en rojo desde entonces. “He cumplido la mitad del objetivo, ahora queda la otra mitad. Va a ser una final y una rival difíciles”, contaba ayer la vigente campeona olímpica después de ganar la semifinal. Este domingo perdió contra la tailandesa Ratchanok Intanon (campeona del mundo igual que Marín) por 21-19, 11-21 y 21-18. Casi siempre a remolque, salvo en el segundo set que dominó, Marín salvó dos puntos de set en el primero y otro de partido en el tercero. “Tienes que ser un torbellino ahora”, le dijo Rivas, su técnico, en el descanso entre el segundo y el tercer set. Lo intentó la onubense, que nunca se fue del partido pese a llegar a tener una desventaja de hasta cinco puntos. Pero se impuso la tailandesa, que cometió menos errores e hizo valer su habilidad cerca de la red y en las fintas.

Profundidad le pedía el técnico a Carolina Marín. Insistió una y otra vez en el partido que tuviera más variedad en ataque, que no insistiera siempre con el mismo porque no entraba. En lo que lleva de gira asiática después de la concentración de dos semanas en altura en Sierra Nevada, la onubense llegó a las semifinales en Malasia y cayó en la final en Indonesia. Los próximos objetivos, antes del All England en marzo, serán Tailandia, adonde viaja este domingo, Barcelona y Alemania.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >