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Carolina Marín se entrena a la pata coja solo una semana después de operarse

Con la ayuda de una muleta, la campeona olímpica empieza en el CAR la recuperación de la rotura del ligamento cruzado anterior

Una semana después de que la operaran del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, Carolina Marín ya pisa la pista de bádminton del CAR (Centro de Alto Rendimiento). El lunes empezó a caminar con muletas y este martes a las 8.30 apareció por su habitual lugar de trabajo. Tuvo doble de sesión de entrenamiento: mañana (de 8.30 a 13) y tarde (de 17 a 18.30). Una sesión física -sin que implique el uso de la rodilla operada- y otra técnica y táctica. Le colocaron dos sillas cerca de la red para que golpeara el volante: la pierna buena apoyada en el suelo, la mala estirada sobre una almohada.

“Me gusta que los recién operados hagan la fisioterapia muy cerca del césped o del terreno donde se lesionaron: quiero que el escenario lo vivan pronto, que no tengan miedo de volver al escenario. Qué estén inmersos en las risas, los sudores y los sinsabores de ese escenario, que no se separen de él. Es lo mejor”, explicó el pasado martes el doctor Pedro Guillén, el que la operó.

Dicho y hecho. Fernando Rivas, técnico de la española desde que empezó con 14 años, ya se había puesto en lo peor el domingo 27, el de la final del Masters de Indonesia. Vio el partido y la lesión de Carolina Marín por la tele en su casa (a Yakarta viajó Anders Thomsen, el segundo entrenador). Se dio cuenta enseguida de que era grave y llamó al preparador físico para empezar a dibujar un plan de entrenamiento alternativo.

“Esto no es que cuando esté bien vamos a empezar a entrenar, sino que vamos a entrenar mientras se está recuperando y vamos a integrar todos los elementos que tengamos para una recuperación a todos los niveles”, explicó Rivas en el hospital después de la operación de Carolina. Y así ha empezado a hacerlo este martes junto al resto del equipo. Han dividido la recuperación en varias etapas. “La primera es táctica: recurrimos al vídeo para visualizar los patrones de Carolina y ver hacia donde tenemos que tender. El aprendizaje de nuevos golpeos y la visualización de la táctica que los acompañe. A nivel físico vamos a ver cómo responde la cicatriz y empezaremos a hacer trabajo en la piscina en cuanto podamos. Trataremos de hacerlo de la manera más específica posible que nos permita la rodilla”, detalla.

Rivas, innovador y meticuloso donde los haya, asume que la preparación para los Juegos de Tokio se ha visto alterada, pero que la afrontaran intentando superar las dificultades. “La experiencia nos ha enseñado que estando lesionado se puede entrenar mucho, pero mucho más que cuando no se está lesionado. Nos tomaremos este tiempo para seguir innovando, al equipo le he dicho que va a ser un periodo en el que lo vamos a pasar muy bien y a Carolina, que va a entrenarse mucho más de lo que ha estado haciendo hasta ahora y con la mirada puesta en Tokio”, analizó la semana pasada. El camino hacia los Juegos ha empezado este martes por la mañana, tan solo siete días después de que la actual campeona olímpica pasara por el quirófano.

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