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El Real Madrid se destempla en Rusia

Después de 13 victorias consecutivas, los de Laso pierden en tres días ante CSKA y Khimki, desafinando primero en ataque y después en defensa ante un excelso Shved

Khimki - Rral Madrid
Timma gana la posición a Causeur euroleague
Euroliga Fase Regular

Finalizado

El viaje a Rusia le ha cortado el cuerpo al Real Madrid. El conjunto de Laso, que antes de esta semana sumaba 21 triunfos en los 24 partidos disputados desde noviembre y una racha histórica de 13 victorias consecutivas en la Euroliga, encadenó ante el Khimki su segundo traspié continental en tres días, el quinto en 20 jornadas. Del pobre ataque ante el CSKA (55 puntos a favor) a la calamitosa defensa ante el cuadro de Kurtinaitis (102 en contra). El marcador final (102-94) resultó un trampantojo puesto que los blancos estaban 24 abajo a falta de seis minutos tras una exhibición de Shved (21 puntos y 13 asistencias en 29 minutos), bien secundado por Timma, Booker, Jerebko, Gill, Evans... Fue una bicoca la retaguardia madridista. Apenas Causeur en la persecución infructuosa y Mickey en el postrero maquillaje salvaron su expediente en un equipo que echó mucho en falta a Rudy y Randoplh en el helador periplo ruso.

En un inicio de partido deslavazado, el Madrid concedió un parcial de 11-2 entre el minuto tres y el siete, que le colocó a contrapié antes de romper a sudar. El acierto de Shved, la productiva brega de Booker y Jerebko y un triple de Timma colocaron el definitivo 25-21 al término del primer cuarto. La endeblez defensiva, la inferioridad en el rebote y los discretos porcentajes de tiro lastraron de salida al conjunto de Laso, en la misma senda destemplada que mostró el martes en cancha del CSKA. No cambió la inercia.

Thompkins, el madridista más acertado en estos días, fue el único que se mantuvo respecto al quinteto inicial de los blancos en busca de la reacción. Laprovittola y Llull volvieron a hacer pareja de baile como relevo de Campazzo, Causeur se postuló como solución para desatascar un perímetro colapsado en ausencia de Rudy y Mickey intentó poner en valor su condición de exjugador del Khimki. Pero, como en una continuación del colapso ante el CSKA, los puntos siguieron cayendo a cuentagotas en el bando visitante.

La vibrante conexión Shved-Gill consolidó el dominio del Khimki mientras el Madrid intentaba reconocerse. Remó Causeur para rearmar a su equipo pero, con más fluidez y acierto, Shved continuó haciendo camino a lo grande (12 puntos, cuatro rebotes, nueve asistencias y 24 de valoración en sus primeros 16 minutos en pista). En un santiamén, los de Laso derraparon de nuevo y pasaron del 43-42 a 2m 42s para el descanso a un 52-42 apenas minuto y medio después. Ni Mickey, ni Felipe, ni un chirriante Mejri lograron frenar a la dupla Jerebko-Booker.

La lánguida defensa madridista concedió 55 puntos al descanso, los mismos que sumaron los blancos en todo el encuentro ante el CSKA. Apenas Causeur salvó el expediente en ese tramo con 11 puntos y dos asistencias en 12 minutos. Poco argumento para cimentar una reacción. “Tenemos que ser más duros”, resumió Thompkins en el entreacto. “Hay que cambiar muchas cosas para poder controlar el partido”, sumó Laso igual de escueto. Ni rastro del equipo vigoroso de las 13 victorias consecutivas en la Euroliga. Las ausencias y la falta de ritmo de los recién recuperados para la causas tras sus lesiones ha destartalado estos días el ritmo de un equipo que iba rodado.

En la reanudación, Laso optó por la fórmula de los tres pívots (Thompkins, Mickey y Tavares), junto a Campazzo y Carroll, para seguir tocando teclas. El resultado fue una mayor fluidez en ataque, pero la misma dispersión en defensa. Del intercambio de golpes, el Madrid salió aún más lejos en el marcador (64-51, m. 25). Para entonces, Shved era inabarcable para Campazzo, Carroll no encontraba el interruptor de cara al aro y los tres grandes no terminaban de fortificar la retaguardia madridista. Con un mate de Shved, el Khimki alcanzó de nuevo los 25 puntos en ese parcial y el reto blanco se situó en un -11 antes de la recta de meta (80-69, m. 30). Un 13-0 de parcial en los cuatro primeros minutos del cuarto remató el duelo (93-69, m. 34). Segunda derrota consecutiva del Madrid en la Euroliga tras el récord de las 13 victorias. Shved destempló a los blancos en su segundo derrapaje en tres días aciagos en Moscú.

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