racismo en el fútbol

Pionera querella por insultos racistas

La Fiscalía de Delitos de Odio de Barcelona y LaLiga actúan contra tres aficionados del Espanyol por los gritos a Williams

Iñaki Williams, en el Espanyol-Athletic de Liga donde sufrió insultos racistas.
Iñaki Williams, en el Espanyol-Athletic de Liga donde sufrió insultos racistas.Getty

Ocurrió la temporada pasada durante el encuentro entre el Espanyol y el Athletic. Cuando se llegaba al minuto 69, la tablilla del cuarto árbitro indicó el 9 para que Iñaki Williams saliera del campo. “¡Uh, uh, uh!”, entonaron unos pocos aficionados blanquiazules desde Cornellà-El Prat para menospreciar al atacante rival, para proferir el consabido insulto racista al imitar el chillido del mono. Una actitud que les puede salir cara, ya que por primera vez en Cataluña podría estar penado ante la justicia. Más que nada porque el Juzgado de Instrucción número 2 de Cornellà ha admitido a trámite la querella de LaLiga contra tres autores, denuncia a la que se ha adherido la Fiscalía de Delitos de Odio de Barcelona.

No es la primera ocasión en la que la Fiscalía de Delitos de Odio actúa en España, puesto que también participó, por ejemplo, en el caso Jimmy, cuando un ultra del Deportivo fue asesinado por miembros del Frente Atlético. Pero sí que lo es por motivos de xenofobia, por más que LaLiga haya denunciado cánticos racistas ante el comité de competición y de antiviolencia. Sostiene el ministerio público en la querella que los insultos pueden constituir un delito contra los derechos fundamentales y las libertades públicas, reconocidas en la Constitución, en su modalidad de lesión de la dignidad de las personas por motivos de discriminación relativos a la nación u origen nacional. “Sí, me voy un poco triste por el empate y, sobre todo, porque he sufrido insultos racistas. Es algo que ningún jugador de raza negra o de cualquier raza quiere escuchar. Está totalmente fuera de lugar. Todos somos personas, da igual la nacionalidad o el color de la piel”, lamentó Iñaki Williams al acabar el duelo ante el Espanyol.

Revisar las imágenes

Precisamente, estas palabras y también unas imágenes televisivas sirvieron para que el director de partido de LaLiga se percatara de lo ocurrido, puesto que tampoco se oyeron en todo el estadio y al final solo se atribuyeron a tres hinchas que estaban tras la portería que defendía Diego López, en un sector colindante con la Grada Canito. Por lo que el director de partido incluyó en el informe lo sucedido, necesario para que LaLiga pueda denunciar. Curiosamente, no ocurrió lo mismo con el acta arbitral, puesto que el colegiado hizo caso omiso a la advertencia del atacante rojiblanco Iker Muniain sobre los hechos. Pero sí que había imágenes y se trataba de identificar a los aficionados.

De eso se encargó la Fiscalía, que entendió que se dieron “gritos de menosprecio hacia el jugador, con la indudable intención de humillarle y lesionar su dignidad por motivos racistas” y solicitó a los Mossos d’Esquadra —la Unidad Central Operativa (UCO)— que revisaran las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del Espanyol. “El club quiere volver a condenar tajantemente cualquier muestra de racismo en los campos de fútbol”, explican desde el Espanyol; “y nuestra entidad actuará de forma ágil y eficaz para asegurar que el estadio sea un espacio para el disfrute del fútbol”.

No se tardó en identificar a los tres aficionados. Uno era menor de edad y los otros responden a las siglas de J. C. M. A —se acogió a su derecho de no declarar— y K. B. G, que no acudió a la comisaría después de ser citados en calidad de investigados ante los Mossos. En el Espanyol, sin embargo, aguardan a que el cuerpo autonómico les notifique quiénes son para saber si son socios y así actuar al respecto.

De momento, en cualquier caso, quien sí actuarán son LaLiga y Fiscalía de Delitos de Odio, unidas de la mano para erradicar el racismo en los estadios de fútbol.

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