La crisis del coronavirus

Deportistas en fase 0

Los atletas regresan a los entrenamientos bajo estrictas medidas sanitarias al reabrir el Gobierno los Centros de Alto Rendimiento de Madrid, Sant Cugat, León y Sierra Nevada

El gimnasta Ray Zapata y su entrenador, con mascarilla, en el CAR de Madrid.
El gimnasta Ray Zapata y su entrenador, con mascarilla, en el CAR de Madrid.Daniel Gonzalez / GTRES

Los atletas regresan a los entrenamientos bajo estrictas medidas sanitarias al reabrir el Gobierno los Centros de Alto Rendimiento de Madrid, Sant Cugat, León y Sierra Nevada

Poco antes de las 11 de la mañana, la entrada del Centro de Alto Rendimiento (CAR), en la Ciudad Universitaria de Madrid, es como la de un supermercado, señalada por una cola de personas que mantienen un par de metros de distancia entre unas y otras, pero estas no están armadas de carritos o bolsas de la compra, ni llevan en el bolsillo una lista de papel arrugada.

La presidenta del Consejo Superior de Deportes, Irene Lozano. En vídeo, sus declaraciones en su visita al Centro de Alto Rendimiento de Madrid. FERNANDO ALVARADO / EFE (VÍDEO: ATLAS)

Son deportistas y entrenadores enmascarados, en chándal y con mochila, que esperan para cruzar una puerta que se abre para ellos por primera vez desde el miércoles 11 de marzo, cuando la pandemia de coronavirus, y un foco de contagio, obligó a echar el cierre y a desalojar las instalaciones —piscinas, pistas de atletismo, módulos, tatamis, salas de pesas, gimnasios y salas de entrenamiento para todos los deportes olímpicos— y la residencia en la que se alojan más de 200 deportistas, lo más granado del deporte español. Es el primer paso para los deportistas, aunque estén aún en su fase 0.

Lunes 18 de mayo, 68 días después, se reabrieron el CAR de Madrid y también el de Granada, en Sierra Nevada, y el de León, ambos dependientes del Consejo Superior de Deportes, y el de Sant Cugat, en Barcelona, dependiente de la Generalitat, como subrayaba la visita, acompañada de cámaras y periodistas, de la consellera de Presidència, Meritxell Budó, que dio a la reapertura un aire de inauguración oficial. Con ella se cruzó Chuso García Bragado, el decano del olimpismo mundial, 50 años cumplidos, que regresó a su lugar de entrenamientos habitual, en el que podrá ejercitarse, como los centenares de Deportistas de Alto Nivel autorizados, dos horas y media diarias, en una de las dos franjas horarias (de 11 a 13.30 o de 18.30 a 20.00) establecidas en la Orden del ministerio de Sanidad. “Tengo que llegar de casa vestido con la ropa de deporte porque los vestuarios no se pueden usar, y tengo que entrar con mascarilla”, dice García Bragado, marchador y campeón del mundo que se prepara para sus octavos Juegos Olímpicos, los de 2020, que se retrasan en Tokio al verano del 21. “Y no se puede ir por cualquier parte, sino a los espacios asignados, en mi caso un gimnasio y la pista de atletismo. Y a ducharme, a casa”.

“Tenemos que ir muy despacio y con mucha prudencia. El riesgo cero no existe, siempre es posible un contagio. El objetivo es minimizar el riesgo en las instalaciones del CAR”, explica Fernando Gutiérrez, director médico de la AEPSAD y del centro madrileño, que ha dirigido las pruebas médicas previas para otorgar el documento de apto a los deportistas que les permita acceder. “Hemos hecho pruebas de cuestionarios, reconocimientos y análisis de sangre a más de 160 y solo hemos juzgado no aptos a cuatro, un 2%, que pensamos que pueden ser portadores del virus. A estos los hemos derivado al sistema nacional de salud para realizar PCRs y pruebas serológicas”.

Aún enmascarado, el técnico Juan Carlos Álvarez dirigió el primer nuevo entrenamiento de los saltadores Sergio Solanas, Juliet Itoya, Leticia Gil y Patricia Sarrapio, que desinfectaron las barras de las pesas antes y después de los ejercicios e hicieron sesiones de técnicas separados cinco metros uno de otro. “Habrá habido unos 10 atletas entre módulo y pistas en la franja matinal”, dijo Álvarez, cuyos saltadores Pablo Torrijos y Eusebio Cáceres se encuentran en Castellón y Onil, respectivamente, y no podrán volver a Madrid hasta la fase 2. “Las sesiones de dos horas y media son demasiado cortas para un deportista de alto nivel, pero sabemos que esta es más una apertura sanitaria que deportiva. Todo evolucionará. Bastante es lo que tenemos”. El pabellón de badminton cercano espera a Carolina Marín, que llega de Huelva, y al otro lado de la pista de atletismo, en el pabellón que también alberga la piscina cubierta de dimensiones olímpicas, comienza su nueva experiencia de preparación otro deportista olímpico en fase 0, el gimnasta Ray Zapata.

En Sant Cugat se limitó a 100 deportistas el aforo, 50 en cada franja horaria. Por la mañana, Mireia Belmonte, a las ocho, volvió a una piscina dos meses después, y también Jessica Vall, que nadaron con una calle por medio. También regresaron el equipo femenino de waterpolo y el de sincro.

“Las medidas de higiene y para protegernos son extraordinarias”, explicó Ramon Terrassa, director del centro. “Si algún deportista tuviera síntomas mientras se entrena no debería haber problema porque para eso se evitan los grupos. Pero si está en una instalación grande en la que se entrenan tres, pues a esos tres se les aplicarían las medidas de observación y cuarentena. Por lo tanto, lo que sí es importante es la trazabilidad”.

Jordi Jou, entrenador del club de Vall, sostuvo que, dado que ningún nadador ha estado nunca dos meses sin tocar el agua, su estado de forma es una incógnita. “Cuando vuelven de vacaciones, tras cuatro semanas, cuesta que vuelvan a coger la forma”, afirmó. “Han trabajado en casa. Pero ya veremos cuando subamos en metros e intensidad”.

Huelva-Madrid, el viaje permitido de Carolina Marín

Antes de que termine la semana, la campeona olímpica Carolina Marín volverá a entrenarse donde siempre, en la pista de badminton del CAR de Madrid con su técnico, Fernando Rivas. Aunque en la fase actual de desescalada (la 1 en Andalucía, la cero en Madrid), no está permitido salir de los límites provinciales, el Consejo Superior de Deportes ha otorgado un permiso especial a la jugadora andaluza para trasladarse desde Huelva, donde ha pasado el confinamiento junto a su madre, a Madrid. Los especialistas consideran vital poder practicar la técnica del deporte, no solo el entrenamiento físico. Marín pasará los reconocimientos médicos y los análisis obligatorios y una vez obtenido el documento de apta, volverá a darle a la raqueta.

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