LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

Fernando Carro: “Detener la temporada no es una opción”

El CEO del Bayer Leverkusen, concentrado con el equipo a la espera de la competición, examina el estado de la Bundesliga en las horas previas a su reanudación tras la pandemia de coronavirus

Fernando Carro (izquierda) junto a Rudi Völler en el Wanda.
Fernando Carro (izquierda) junto a Rudi Völler en el Wanda.Marius Becker/dpa

El Bayer Leverkusen lleva una semana concentrado a la espera de reengancharse a la Bundesliga el próximo lunes, en campo del Werder Bremen. Aislado en un ambiente de máxima asepsia para evitar contagios en la era de la pandemia del nuevo coronavirus, el equipo y todo su personal de apoyo vive recluido a la espera del viaje. Al frente de la expedición, el presidente del club, el español Fernando Carro de Prada, (Barcelona, 1965), asegura que el hermetismo es tan grande que ni él tiene suficiente cobertura para ponerse al teléfono. Prefiere abordar las preguntas por escrito. Solo omite una cuestión, por considerar que trasciende su competencia: ¿De quién es la responsabilidad jurídica en el caso de que una infección durante la competición tenga consecuencias graves para un empleado?

Pregunta. ¿Por qué ha decidido hacer la cuarentena? ¿Los directivos también deben sumarse, de acuerdo con el protocolo?

Respuesta. No, en mi caso no era una obligación. Tampoco fue una decisión fácil, ya que también tengo una gran responsabilidad en el conjunto del Bayer. Pero en esta etapa considero muy importante estar cerca del equipo y los técnicos y transmitir el mensaje de que no son los únicos que tienen que someterse a estas estrictas medidas.

P. ¿Cuántas pruebas han pasado los jugadores del Bayer y cuántas han pasado los empleados y directivos?

R. Los jugadores se han sometido a cuatro tests. Todas las tandas de pruebas han sido negativas hasta el momento. El protocolo prevé una prueba más, el día antes del partido contra el Werder. Esto garantiza casi al 100% que solo se permitirá jugar a los jugadores no infectados. En adelante, seguirán pasando dos tests a la semana, independientemente de que haya uno o dos partidos. Los directivos y empleados que estamos en contacto con el equipo seguimos el mismo patrón de tests que los jugadores.

P. El fútbol es un juego de asociación, colaboración, complicidad. ¿Cómo se convive en una concentración en la que se ha impuesto el distanciamiento social?

R. Lo cierto es que hay que acostumbrarse, pero no solo los jugadores. En esta situación, todo el mundo tiene que adaptarse. Intentamos sacar lo mejor de esto, mantener el espíritu de equipo, crear cohesión.

P. Las autoridades sanitarias alemanas han vigilado que los entrenamientos de muchos equipos eviten romper las distancias sociales. A Salomon Kalou le apartaron del equipo por dar la mano a dos compañeros. ¿Es posible preparar a un equipo para jugar al fútbol de máximo nivel en estas condiciones, considerando que este juego por su naturaleza exige el contacto físico? ¿Espera una competición rebajada de intensidad, emoción y buen juego, o espera un buen espectáculo?

R. Lo que hizo el jugador del Hertha de Berlín [Kalou] es inaceptable. En cuanto a las consecuencias de las circunstancias especiales en los partidos, no me atrevería a aventurar un pronóstico. Sin duda habrá diferencias con respecto a los que estábamos acostumbrados y no solo por la falta de espectadores.

P. Usted convive con los futbolistas y los técnicos del Bayer desde hace dos años. ¿Se sienten motivados por el desafío o preocupados ante lo desconocido?

R. Nosotros hacemos todo lo posible por estar disponibles para los jugadores las 24 horas del día. De hecho, Rudi Völler [director deportivo] y yo estamos en la concentración para transmitir ese mensaje. El cuerpo técnico y el departamento médico están haciendo un excelente trabajo. Hemos tenido bastantes reuniones con los jugadores para explicarles las condiciones en las que jugaremos, las medidas sanitarias a adoptar y para resolver todas las dudas que pudieran tener.

Los futbolistas están emocionados con volver a jugar. Al final, son deportistas, quieren saltar al terreno de juego y creo que todos sienten que en los próximos meses tienen algo que ganar

P. Los jugadores son un gremio competitivo pero conservador: se han criado desde niños en el régimen cuartelario de las canteras, donde por lo general les enseñan a obedecer normas disciplinarias antes que a pensar por sí mismos. ¿Qué parte de la naturaleza del futbolista prevalece en esta crisis? ¿La naturaleza competitiva que los empuja a superarse o la naturaleza conservadora que les frena ante un orden de cosas completamente nuevo?

R. Solo puedo hablar en nombre de nuestro equipo y solo puedo repetir que mi impresión es que acepta y gestiona de forma muy profesional la situación extraordinaria que vivimos. Los jugadores están satisfechos de poder volver a su trabajo y aceptan las restricciones, pero, sobre todo, destacaría su carácter competitivo. Están emocionados con volver a jugar la Bundesliga. Al final, son deportistas, quieren saltar al terreno de juego y creo que todos sienten que en los próximos meses tienen algo que ganar. Esta mentalidad les impulsa.

P. Hay científicos, en toda Europa, incluso en el seno de la DFL, que señalan que el fútbol puede convertirse en la vanguardia de la lucha contra el Covid-19. Porque, de alguna manera, el regreso a la competición se plantea como un gran laboratorio en el que se medirán situaciones que no se pueden medir en el resto de la sociedad, con la seguridad y el control que permite la infraestructura de los tests, principalmente en Alemania. ¿Existe entre los clubes y los jugadores este sentimiento de misión científico/social? ¿Cree que el fútbol puede ser de utilidad científica en la lucha contra el Covid-19?

R. Es algo en lo que no pienso mucho ahora mismo. En este momento estamos centrados en la aplicación del protocolo pormenorizado y en el cumplimiento de todas las medidas, no miramos tanto a largo plazo. Pero, sin duda, si otros pueden beneficiarse en última instancia de nuestro papel pionero, estaríamos encantados.

P. ¿Cree que Alemania se empeñó poner en marcha el fútbol profesional para lanzar un mensaje al mundo?

R. Creo que no debemos exagerar y además es muy importante ser sinceros: Alemania y, en última instancia, la Bundesliga, se benefician de uno de los mejores sistemas de salud del mundo y de una política que, a pesar de las reservas sociales, ha depositado la confianza necesaria en el concepto de salud e higiene desarrollado por la DFL [Liga de Fútbol Profesional]. Otra de las razones por las que jugamos lo que resta de temporada es para sobrevivir económicamente como competición nacional. Si al final la conclusión es que lo hemos logrado, a pesar de las circunstancias adversas, y que hemos terminado la liga de forma ordenada, entonces ya me parecería un buen mensaje.

P. ¿Cree que Italia, Inglaterra y España están preparados para hacer lo que hace Alemania con la Bundesliga?

R. No quiero juzgar otras ligas. Las condiciones marco son diferentes en todas partes y solo los responsables de cada lugar pueden hacer una evaluación global y basar en ella sus decisiones.

P. ¿Conoce algún futbolista que se niegue a participar por razones sanitarias? ¿Qué prevé la Bundesliga, o el Bayer, en estos casos?

R. Personalmente no conozco a ningún jugador que se niegue a jugar o haya considerado hacerlo. Pero me parece algo natural que ofreciéramos consejo y ayuda a cualquier jugador que tenga miedos. De cualquier forma, si se produjera, estas decisiones se tomarían caso por caso. Evidentemente, no obligaríamos a nadie a jugar. Eso sería imposible y, además, no tendría sentido.

P. ¿Qué indica el protocolo si aparecen positivos durante la competición? ¿Debe ponerse en cuarentena a toda la plantilla, como hizo el Dynamo de Dresde amenazando con parar toda la competición, o deben hacerse aislamientos puntuales? ¿No cree que este es el punto débil de todo este modelo?

R. Nadie ha dicho que este modelo sea perfecto. Dadas las circunstancias eso es hasta imposible. Este concepto, elaborado con mucho trabajo y con el expertise científico, fue una propuesta a los políticos, quienes finalmente lo consideraron viable. Sin embargo, la decisión de poner o no en cuarentena solo depende de las autoridades sanitarias locales. Debemos aceptar su criterio, aunque todo el mundo es consciente de que la cuarentena de grupo en casos positivos individuales alteraría el calendario. Debemos hacer todo lo posible para prevenir las infecciones. El resto ya no depende solo de nosotros. Pero quiero que quede clara la conclusión: detener la temporada no es una opción, si es necesario jugaremos más allá de junio, y creo que otros harán lo mismo.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50