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Tavares y Randolph agigantan al Real Madrid

Los de Laso, impulsados por el dominio de sus pívots, superan al Panathinaikos (75-87) y logran su 11ª victoria consecutiva en la Euroliga

Tavares machaca el aro del Panathinaikos
Tavares machaca el aro del Panathinaikos euroleague
Euroliga Fase Regular

Finalizado

En su institucional mensaje navideño, Pablo Laso pidió “salud” y que su Real Madrid “siga siendo competitivo”, una constante innegociable en su mandato. Y, sin reparar en treguas de pascua o dosificaciones, los blancos sumaron en Atenas su undécima victoria consecutiva, la 13ª en 16 jornadas de la Euroliga —para un balance global de 27 triunfos en los 32 partidos disputados este curso—. Una oda a la competitividad que, ante el Panathinaikos, tuvo como protagonistas a Walter Tavares (14 puntos, 14 rebotes y 32 de valoración) y Anthony Randolph (22 puntos). Impulsado por el dominio de sus pívots y con una sobresaliente defensa, se agigantó el Madrid y acható a un enemigo cargado de puntos y con desquites pendientes, pero incapaz de morder a un equipo en estado de gracia.

De inicio, Fredette y Tavares monopolizaron las flechas de las pizarras de Pitino y Laso respectivamente. La escopeta estadounidense, con seis años de experiencia en la NBA y tres en China, anotó ocho de los 16 primeros puntos del Panathinaikos; y, la torre caboverdiana, sumó seis de los 11 de su equipo, dos rebotes y una asistencia en ese mismo tramo. Una trepidante puesta en escena en la que el Madrid rompió definitivamente a sudar con tres triples consecutivos, dos de Randolph y uno de Laprovittola (18-20, m. 8). El manejo del base argentino, cada vez más entonado en la rotación madridista, contuvo primero la efervescencia de Rice y completó después un primer acto en el que los visitantes comenzaron a imponer su inercia optimista. Dos faltas de Campazzo en los primeros cinco minutos abrieron la pista a Lapro y, el cambio de guión, trastocó inopinadamente la planificación de Pitino.

Creció el Madrid con el amparo reboteador de Tavares, pero la pérdida de resuello del pívot fue aprovechada por el cuadro griego para contener el primer demarraje blanco. Viajó el Panathinaikos del 18-24 al 27-28, sin llegar a alcanzar a los de Laso, una persecución siempre inacabada. Laprovittola sumó puntos a su notable gestión y, con dos triples de Thompkins, despegó de nuevo el Madrid dejando a su rival a contrapié antes del viaje a vestuarios (32-44, m. 19).

Mitoglou y Deshaun Thomas equilibraron momentáneamente la pelea bajo los aros, pero el acierto exterior y la defensa consolidaron el dominio madridista. Construyendo desde atrás, los de Laso dinamizaron su juego y controlaron casi siempre el ritmo del partido con solvencia. El Panathinaikos, que presumía de tener el mejor ataque de la competición con casi 89 puntos de media por encuentro, quedó rebajado a los 34 al descanso. Para entonces, la defensa del Madrid había recuperado cuatro balones y había provocado siete pérdidas de los verdes.

Llegaba el Madrid a Atenas después de alcanzar ante el Baskonia su mejor racha de victorias en la Euroliga con este formato de competición: 10 consecutivas —superando las nueve que enlazó en la temporada 2016-2017 entre la jornada 15ª y la 23ª— y no paró en su vibrante carrerilla. En la reanudación, descansado y como si nada hubiera pasado, regresó Campazzo para elevar el punto de ebullición de su equipo. Con un puñado de asistencias del Facu, el Madrid alcanzó el +19 de renta (39-57, m. 24).

En ese instante, un suspiro de autocomplacencia madridista se cruzó con el afamado orgullo griego y el resultado fue un parcial de 9-2 que despertó a un OAKA más apagado que de costumbre. Con el impulso de su hinchada, se animó Papagiannis y afinó de nuevo Fredette. Entre unos y otros, la diferencia del Madrid quedó rebajada a la mitad antes de entrar en la recta de meta (58-66, m. 30).

Sin embargo, al tiempo que el Panathinaikos sumaba efectivos para la carga final, el Madrid recuperó la fiabilidad de Randolph y la intimidación de Tavares para domar al toro griego y agigantar su embestida en rodeo ajeno. Agarrado a sus pívots, el conjunto de Laso atemperó el choque para volver a dominarlo con firmeza. La defensa madridista mantuvo desconectado a Rice y minimizó la influencia de Calathes. La labor de zapa de Rudy y Causeur terminó por desmoralizar al Panathinaikos. Dos triples del francés coronaron el triunfo del Madrid en Atenas. Ya van 11 consecutivos de los blancos en la Euroliga, a una de la mejor racha de triunfos con el actual formato, los 12 que encadenó el Fenerbahçe de Obradovic el curso pasado.

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