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“Esto no se terminaba en los Júniors de Oro”

El vestuario español celebra “seguir escribiendo” su exitoso camino y arropa al capitán Rudy Fernández por su compromiso con el equipo en sus difíciles circunstancias

Rudy Fernández entra a canasta ante la oposición de Delía. En vídeo, declaraciones de Rudy Fernández, Marc Gasol y Pierre Oriola tras el partido.
Mundial Final

Finalizado

La gloria desató la alegría y también desbordó los sentimientos en las galerías del Wukesong Sport Center de Pekín. El corazón de la selección española campeona del mundo se había hecho tan grande en su camino al oro porque estaba colmado de emociones. La historia del capitán, Rudy Fernández, representó el alma de toda la familia. “Es uno de los campeonatos más difíciles que he jugado en mi vida por todo lo que he pasado en verano… La pérdida de mi abuelo, que para mí era una persona muy importante, y después mi hermana…”, contó el jugador madridista conteniendo unas lágrimas indisimulables. El 15 de agosto, a nueve días de que la selección tomara el vuelo rumbo a China, Marta Fernández, la exjugadora internacional y hermana de Rudy, perdió al bebé que esperaba. “Te querremos siempre Laia, allá donde estés”, dejó escrito Marta en sus redes sociales donde volcó su dolor cuando estaba a dos semanas para salir de cuentas.

“Me he acordado de ellos, son las personas que me han hecho estar aquí, luchando por ellos. Y sobre todo quiero dar las gracias a mis compañeros y al staff por todo lo que me han ayudado en este campeonato, que no ha sido fácil. Ha merecido muchísimo la pena la decisión que tomé de venir a la selección y poder levantar este campeonato del mundo”, prosiguió Rudy, con la red de los campeones al cuello y la pena en el pecho. “Me siento muy feliz de ser capitán de esta gran familia, de poder haber hecho un torneo muy serio desde el principio. Hemos demostrado la casta de esta selección, que siempre quiere más. Sabíamos que ya no había ningún jugador del 80, pero esa generación sigue en nuestras cabezas. Gracias a ellos también estamos levantando esta copa al mundo, ellos abrieron ese camino. También nos acordamos de los jugadores que han hecho posible que podamos estar en este Mundial como todos los que han estado en las ventanas o en nuestra preparación. Nos acordamos de ellos porque sin ellos ahora mismo no estaríamos celebrando este campeonato del mundo”, remató. Su foto ya está al lado de la de Pau Gasol y Carlos Jiménez alzando el Trofeo Naismith de campeones mundiales. “Nunca fallas (…) Gracias hermanito por estar siempre y por capitanear de una manera soberbia a los tuyos. Ya sabes, juntos podemos con todo”, rezaba el mensaje de reconocimiento de Marta Fernández a su hermano tras alcanzar la final.

Ricky Rubio, bajo la lluvia de confeti por la victoria en el Mundial.
Ricky Rubio, bajo la lluvia de confeti por la victoria en el Mundial. REUTERS

Con la calma que sucede al éxtasis, los jugadores fueron desfilando con una camiseta roja en la que deslumbraban dos estrellas rojas sobre el escudo. “Hemos escrito un libro muy bonito en este campeonato. Seguimos escribiendo la historia”, expresó Ricky antes de cuidar con mimo sus dedicatorias. “Tengo unos compañeros que son únicos. Me tengo que acordar de Llull, por ejemplo. Hace dos años sufrió una de las peores lesiones del deporte y ha pasado dos años muy jodidos. Ha hecho un campeonato para sacarse el sombrero. Y de Claver, que siempre ha hecho el trabajo sucio, nunca ha sido reconocido, y él ha seguido sin quejarse. Son mis hermanos... También Marc, que siempre ha sido el hermano de, y aquí ha escrito su nombre él solo. Y cómo no, mi compañero de habitación, que tiene una historia muy larga”, enumeró Ricky antes de detenerse en el capitán y compañero en sus inicios en el Joventut.

“Que Rudy esté aquí es impresionante. Se podría escribir solo un libro de él. Hay que aprender de su compromiso”, expresó. “Después se lo dedico a mi familia y en especial a mi padre, que me ha ayudado muchísimo en momentos duros y yo le he ayudado a él. También hay una persona en el cielo que estará orgullosa. Espero que esté contenta y disfrutándolo”, completó acordándose de su madre, Tona, que murió de cáncer con 56 años en 2016 antes de unos Juegos a los que tampoco faltó Ricky. Le preguntaron al MVP del Mundial (16,4 puntos, 6 asistencias, 4,6 rebotes y 17,5 de valoración en 26 minutos de media) por la quinta de Pau. “La generación del 80 también se merece esto. Igual que las generaciones anteriores abrieron el paso, ellos cambiaron la historia para siempre. Y esto no se termina con ellos. Solo podemos estar agradecidos. Nos hacían un clinic en cada entrenamiento”, cerró Ricky.

Sergio Scariolo posa con el trofeo de campeón. En vídeo, declaraciones del seleccionador tras el partido.

Recogió el testigo Sergio Scariolo, que se acordó también de Rudy y de todos los jugadores de las ventanas que, antes de aquel periplo, se concentraron en Benahavís. “Aquí estaban muchos de ellos. Todos tendrán su medalla, no sé si me estoy tirando a la piscina con eso”, prometió el seleccionador. “Hemos encontrado una química fantástica. Cada uno ha puesto el nosotros antes que el yo. Hemos puesto por delante nuestros valores. Hemos jugado en equipo y cada uno ha llevado su capacidad defensiva al límite. Ahora solo queda celebrarlo”, prosiguió Scariolo que, como Marc, enlaza el anillo de la NBA con el Mundial.

“Marc y yo nos dijimos que solo podíamos hacerlo peor aquí. Pero ha sido un año increíble”, continuó el seleccionador, que garantizó su presencia en los Juegos de Tokio. Su análisis de la final reparó en un momento clave. “El impacto de los primeros cinco minutos ha marcado todo porque era justo el punto de fuerza de Argentina, el empezar avasallando al rival. En eso hemos estado sobresalientes. Ganar el Mundial en un momento en el que nadie se lo esperaba tiene un grandísimo valor. Igual que el otro, desde luego. Los jugadores han sabido olvidarse de la inferioridad que teníamos con respecto a otros equipos. Han respetado el juego del baloncesto que, a cambio, les ha regalado la oportunidad de superarse y poder con todos”, desarrolló el seleccionador antes de lanzar sus últimos mensajes. “El cuerpo médico ha hecho un gran trabajo para poner a punto a los veteranos. Alguno llegó con la sábana entre los dientes. Hemos sido un buen equipo defensivo durante todo el campeonato y un buen equipo ofensivo. Mucho mejor de lo que pudiera parecer. Y, sobre todo, hemos jugado un gran baloncesto y hemos competido como nadie, como solo Argentina había hecho hasta el penúltimo partido. Haberles ganado a ellos, a un equipo tan competitivo da más valor al triunfo. Hemos superado a unos grandísimos competidores”, concluyó.

“No sé en cuántas ciudades hemos estado, cuántos viajes hemos hecho, cuántos partidos hemos jugado…. Estoy muy feliz. No se puede comparar con 2006, hace trece años de aquello. Yo llegué de rebote, tenía 20 o 21 años, aquí soy el más veterano del grupo y estoy igual de feliz. Lo vivo con sosiego. Ganar hace que al final todo merezca la pena”, remató Marc, con el balón como trofeo para regalárselo a sus hijos. España era campeona del mundo.

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