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En Mercedes, la estrella es Hamilton

El británico acumula en Francia su cuarto triunfo consecutivo y el sexto en lo que va de curso; Carlos Sainz termina el sexto

GP Francia F1
Lewis Hamilton, durante el Gran Premio de Francia. AFP

Mercedes es consciente de que con Lewis Hamilton dispone del principal reclamo que tiene actualmente el Mundial de Fórmula 1, y la marca de Stuttgart le dispensa un trato acorde con el papel que juega. El jueves pasado, el actual campeón del mundo no compareció en su periódica cita con la prensa porque tenía el permiso de Toto Wolff, el director de la estructura de la estrella. El británico, que desde hace ya mucho tiempo está preparando el terreno para enfocar su futuro fuera de las carreras hacia el universo de la moda, prefirió estar presente en París, donde se le hizo un homenaje al modisto Karl Lagerfeld, fallecido en febrero. Como es lógico, estas excentricidades tan habituales en el caso de Hamilton son un caso único en la actual parrilla y el peaje que Mercedes debe pagar para mantener a su buque insignia. Su compañero, Valtteri Bottas, arrancó la temporada convencido de poder medirse en corto a su teórico jefe de filas pero el finlandés se ha ido desbravando a medida que el calendario avanzaba.

En Francia, octava carrera del curso, Hamilton encadenó su cuarto triunfo consecutivo y el sexto en lo que va de año, un acelerón que desactiva a cualquiera que tenga en mente discutirle la corona. Ni su vecino de taller demuestra tener miga para planteárselo ni mucho menos Ferrari, enfrascado como está el equipo de Maranello en su eterna y permanente reestructuración, más pendiente ahora de recuperar anímicamente a Sebastian Vettel que de dar caza al chico de Tewin. Bottas certificó en Paul Ricard el sexto doblete de Mercedes de ocho posibles, dejando meridianamente clara la superioridad de los bólidos plateados. La escudería de Brackley (Gran Bretaña) acumula diez triunfos seguidos (los ocho de este 2019 y los últimos dos de 2018), una cifra que le coloca a solo uno de la plusmarca que McLaren estableció en 1988.

Charles Leclerc cerró el podio mientras que Carlos Sainz cruzó el sexto bajo la bandera de cuadros, igualando su mejor resultado hasta el momento (Mónaco). El madrileño se ha afianzado en la séptima plaza de la tabla general y aparece como el primero de los corredores que no pertenecen ni a Mercedes, ni a Ferrari ni a Red Bull, las tres formaciones con más potencial económico.

Hamilton va por libre dentro y fuera de la pista. En el circuito de Paul Ricard apenas se le vio en pantalla más que al principio, en el momento de la salida, y a medida que iba doblando rivales (solo terminaron en su misma vuelta los seis primeros). Los 18 segundos que le separaron de Bottas al volante del mismo coche son un mundo que llevarían al diván a cualquiera –“Tengo que analizar qué ha pasado. Está claro que Lewis es muy rápido, pero estoy convencido de que no es invencible”, dijo el piloto de Nastola. Se trata de la victoria número 79 de la hoja de servicios del pentacampeón, que de esta forma se queda a solo 12 del récord absoluto de 91 que posee Michael Schumacher. Se da la circunstancia de que faltan 13 eventos antes de que el campeonato ponga el cerrojo en Abu Dabi el 1 de diciembre. Pensar en igualar a el Kaiser antes de entonces se podría considerar una chifladura si no fuera por la inercia en la que se ha instalado Hamilton.

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