Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Real Madrid de Laso alcanza su sexta Final Four en ocho temporadas

El conjunto blanco defenderá el título en Vitoria tras imponerse al Panathinaikos en el OAKA (82-89) en el tercer partido de la eliminatoria (3-0)

Campazzo busca el pase ante Calthes
Campazzo busca el pase ante Calthes Getty

El Real Madrid disputará su sexta Final Four en los ocho años de la era Laso, la sexta en los últimos siete cursos. Una sacudida a la enciclopedia de un club que, hasta la llegada del entrenador vitoriano en 2011, solo se había clasificado para el torneo final en cinco de las 27 ediciones precedentes en las que la Copa de Europa se resolvió bajo ese formato. De nuevo con un Campazzo estelar (16 puntos, 10 asistencias, ocho faltas recibidas y 29 de valoración), el campeón se ganó el derecho a defender su corona en Vitoria, del 17 al 19 de mayo, tras completar un partido macizo en el OAKA. Rudy, Ayón (10 puntos en el último cuarto), Taylor (piedra angular en la eliminatoria), Randolph y Tavares secundaron a la perfección al Facu y derritieron al Panathinaikos por tercera vez consecutiva en una semana. Lojeski ejerció del Calathes que nunca llegó a aparecer, pero nada frenó al Madrid.

En su memorable recorrido competitivo, los blancos pelearán por su undécima Copa de Europa en el Buesa Arena, con el vencedor de la serie CSKA-Baskonia como rival en la semifinal. Entre la salida del histórico Lolo Sainz del club, en el curso 1988-89, y el fichaje de Pablo Laso, en el verano de 2011, pasaron 22 campañas en las que el palmarés madridista solo sumó 10 títulos y cuatro presencias en la Final a Cuatro (1993, 1995, 1996 y 2011). Las dos primeras con el equipo abrazado al gigante Sabonis, la tercera a la estela del triunfo del 95 en Zaragoza y la cuarta tras reponerse a la estruendosa dimisión de Messina. Con Laso al frente, la contabilidad es ya de 16 títulos, 23 finales de 31 posibles, y solo cuatro descarrilamientos relevantes antes de hora.

En estos ocho cursos, el Madrid tan solo cayó en el top 16 de 2012, en los cuartos de Copa de 2013, en el playoff europeo de 2016 y en la semifinal de la Final Four de 2017. En todas las demás ocasiones, los blancos siempre pelearon los tres grandes títulos (Euroliga, Liga y Copa) hasta el final, hasta el último día. Con esa voracidad inagotable, se presentaron en Atenas para colocar el 3-0 en la serie tras rendir al Panathinaikos por quinta vez esta temporada. Sin Obradovic, los griegos no han vuelto a estar en la élite. Ya van siete eliminaciones seguidas en cuartos, las dos últimas ante un Madrid histórico.

Llegaban los blancos al OAKA tras dejar a su rival en 63 puntos en el segundo asalto, la mejor defensa del equipo de Laso en un playoff desde 2013. Y, con la misma inercia de intensidad y firmeza, el campeón presentó credenciales en Atenas. En apenas cuatro minutos: un triple de Campazzo y otro de Rudy, un alley-oop del Facu con Tavares, cuatro puntos de Randolph, cuatro asistencias de Taylor, una aplicada defensa, y un parcial de presentación de 4-12 para silenciar a la horda griega de 18.000 gargantas. El orgullo local aplazó momentáneamente la fiesta madridista.

Apareció entonces Lojeski, con siete puntos consecutivos que aliviaron el destemple del Panathinaikos. En una reacción tan rauda como inconsistente los verdes crecieron hasta tomar la delantera con el primer triple de Calathes (16-14). Pero, pasado el arrebato, los blancos recuperaron el libreto, esta vez con Thompkins al frente (21-30, m. 13). Parecía el Madrid en disposición de consolidar su plan de partido y la ventaja en el marcador. Sin embargo, en el cruce de caminos se unieron el apagón blanco con la iluminación de Lojeski. El resultado fue un parcial de 20-6 antes del viaje a los vestuarios (41-36, m. 20).

La hoja de servicios de Lojeski contabilizaba 14 puntos sin fallo y 17 de valoración en 12 minutos en pista. El escolta belga, de 33 años y viejo demonio madridista en su etapa en Olympiacos, había logrado cambiar el aire al duelo con el cartel de factor sorpresa. Pitino le rescató para agitar su rotación y le dio resultado durante un rato. No le bastó.

Tenía focalizado el Madrid el peligro a atajar y arrancó el tercer cuarto con un parcial de 0-5 y un lote de grilletes sobre Lojeski, que solo anotó dos puntos más en la segunda mitad. El quinteto titular de los blancos —con Taylor y Campazzo dando fluidez y Rudy y Randolph encargándose de los puntos— se lanzó a un intercambio de canastas que mantuvo el equilibrio antes de la recta de meta. Después se agigantó Ayón. Tras una canasta, un rebote y una asistencia del pívot mexicano, el Madrid encaró con optimismo el desenlace. Se defendió el Panathinaikos con Langford y Thomas, pero la conexión Campazzo-Ayón rompió el equilibrio (24-31 en el global del cuarto). El Titán se fue hasta los 10 puntos en ese tramo y, con sendos triples de Taylor y Randolph, los blancos resolvieron (70-78, m. 38). Un triple de Campazzo a falta de un minuto le coronó como el héroe de la eliminatoria y selló el billete a Vitoria. El campeón defenderá la corona en Vitoria, en casa de Laso, el hombre que cambió la historia del Madrid de baloncesto.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información