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El Voltregà hace historia con su sexta Copa de Europa femenina de hockey

El club catalán, un pionero que ganó la primera edición de la máxima competición continental en hombres, es ahora el que suma más títulos en mujeres

Las jugadoras del Voltregà, con la Copa de Europa. Ampliar foto
Las jugadoras del Voltregà, con la Copa de Europa. WORLDSKATE

“No sabía cómo celebrar el gol”. La jugadora del Voltregà Maria Anglada nunca se hubiera imaginado que, con 17 años, daría una Copa de Europa al equipo de su vida. Jefa Rovira confió en ella para disputar minutos importantes de la final. “Cuando el entrenador me llamó durante la prórroga, estaba muy nerviosa, cualquier error podía decidir el título”.

Fue un acierto de Anglada lo que lo decidió. Luchó todos los rebotes de una jugada embarullada cerca de la portería rival. Su tercer intento acabó dentro para marcar el definitivo 2-1, a solo un minuto y medio del final. Con el sonido de la bocina, alegría desbordada en las filas del Voltregà por dos motivos tan diferentes como justificados.

El primero, histórico. Desempatan con el Gijón y se convierten en el club con más Copas de Europa femeninas del continente, con seis (2008, 2011, 2013, 2016, 2017 y 2019). Se trata también del 30º título en su palmarés. Se suman a los 13 del equipo masculino, tres de ellos también Copas de Europa, incluida la primera edición, en 1966.

Sant Hipòlit de Voltregà es un pueblo que no alcanza los 3.500 habitantes, ubicado en la comarca de Osona (Barcelona). Allí, bajo el impulso y la dirección de Victoriano Olivera de la Riva, que se había hecho cargo de la fábrica de hilaturas de la Gleva, surgió el club fundado en 1955. La afición al hockey patines se extendió y, 11 años después, la localidad fue la sede de la primera edición de la Copa de Europa. Es el único club en España que posee el título de la competición en ambas categorías, un privilegio que comparte en Europa con el Benfica portugués.

El segundo motivo de alegría en Sant Hipòlit es más reivindicativo. “La temporada está siendo muy difícil. Para nada éramos favoritos”, reconoce el entrenador Jefa Rovira. Con importantes cambios en la plantilla, el Voltregà afrontaba una campaña llena de dudas: “Nos llegaban muchos comentarios que hablaban de fin de ciclo, pero hemos dado un golpe sobre la mesa”, celebra la capitana Anna Romero, que destaca el “gran mérito” de lo que han conseguido.

El equipo de Osona, acostumbrado a luchar por todo cada año, llegaba tocado a la final four europea que este fin de semana acogía la ciudad catalana de Manlleu. Descolgado de la pelea por la OK Liga, en la que es cuarto, y eliminado de la Copa de la Reina en semifinales contra un sorprendente Cerdanyola. Esto último, “un auténtico varapalo para el equipo”, recuerda Jefa Rovira.

Con todo en contra, la final del Copa de Europa frente al HC Palau de Plegamans comenzó de la mejor manera para el Voltregà. A los tres minutos, contraataque de libro conducido por Adriana Gutiérrez y finalizado a la escuadra por “Motxa” Barceló (1-0). Los demás goles se resistieron a llegar, con grandes actuaciones de las dos porteras, Teresa Bernadas (Voltregà) y Laura Vicente (Palau). Pero, a seis minutos de la finalización, el oportunismo de Aina Florenza empató para el Palau de Plegamans (1-1) y envió el encuentro al tiempo extra.

La jugadora de 16 años ya había marcado los dos goles de su equipo en la semifinal frente al Manlleu, decidida en la tanda de penaltis. Por su parte, el Voltregà venía de superar al Iserlohn alemán por un contundente 1-9.

Final de jóvenes. Los 17 años de Maria Anglada desequilibraron la prórroga que había forzado Florenza. Con el sonido de la bocina, lamentos en las filas del Palau de Plegamans. El líder de la OK Liga Femenina, en un gran estado de forma, acababa de perder la primera final de Copa de Europa de su historia. A pocos metros, el Voltregà saltaba y se abrazaba.

La Copa de Europa hace renacer a una plantilla que se lo creyó más que sus críticos y que, con su sexto título continental, “de nuevo, hace historia”, reivindica Rovira. Dos motivos de peso para celebrarlo con toda su gente: “A las cuatro de la tarde, después de la final, hemos ido a comer al bar del pabellón con los aficionados y, ya bien entrada la noche, todavía seguimos aquí”, reconoce contenta Anna Romero. La capitana del CP Voltregà, a sus 33 años, lleva dos décadas en el club, jugadora del primer equipo desde los 13.

 

Ya estaba su capitana en el Voltregà cuando nació Maria Anglada (2001). Pero, para ella, ganar la Copa de Europa también era “el sueño de mi vida” y, todavía más, marcar el gol de la victoria. “Se lo merece”, se alegra su entrenador Jefa Rovira. “Es una jugadora de la casa. Ha aprendido a patinar en este club, los sábados por la mañana, desde bien pequeña”. Y, ahora, le ha dado su sexta Copa de Europa.

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